Triángulo de Heinrich o cómo garantizar la seguridad en el trabajo

por | Nov 20, 2024

La seguridad en el trabajo es el primer estadio hacia el bienestar y la salud de los equipos de trabajo. De hecho, las teorías al respecto datan de principios de los años 30, cuando la industrialización puso en jaque la integridad de los y las trabajadoras en sus puestos.

Algunas de ellas se siguen hoy aplicando, como la Teoría de la Causalidad y la Pirámide de Control de Riesgos de Bird o el famoso Triángulo de Heinrich.

La importancia de la prevención y la gestión de los riesgos

La Pirámide de Heinrich es un modelo desarrollado por el estadounidense Herbert William Heinrich (1886 – 1962, Bennington, Vermont, Estados Unidos), pionero en seguridad industrial, en 1931 como parte de su libro Industrial Accident Prevention.

Este modelo analiza la relación entre los diferentes tipos de accidentes y factores relacionados con la seguridad laboral en las empresas, y destaca la importancia de adoptar medidas de prevención y de la gestión adecuada de los riesgos en el lugar de trabajo.

El Triángulo de Heinrich clasifica los incidentes de seguridad en función del nivel de gravedad:

  • Accidente grave o fatal, que se coloca en la cúspide del triángulo.
  • 29 accidentes menores, lesiones leves.
  • 300 incidentes sin lesiones, donde no hay consecuencias visibles, pero existe un riesgo potencial.

Esta proporción (1:29:300) se basa en estudios realizados por Heinrich en una amplia gama de industrias, y son variables según el sector o contexto.

Algunas de las conclusiones que obtuvo Heinrich tras sus investigaciones son:

Los accidentes graves y los no tan graves suelen tener las mismas causas subyacentes. Por lo tanto, si se identifican y gestionan los riesgos que generan los incidentes menores, se puede prevenir los sucesos más graves. Este razonamiento pone en evidencia la necesidad de invertir en análisis de situaciones para identificar áreas críticas de intervención y de investigar los accidentes acaecidos y sus causas

– Los accidentes sin lesiones representan el volumen más grande de incidentes en una empresa, de ahí que se coloquen en la base del triángulo. Si se controla este nivel menor, se puede reducir de manera significativa la probabilidad de que ocurran accidentes mayores. Se pone así el foco en la cultura de la prevención.

La inmensa mayoría (un 88 %) de los accidentes son causados por errores humanos, descuidos de los empleados y empleadas, mientras que el resto se debía a condiciones de inseguridad o causas inevitables. Es decir, Heinrich ponía el acento en el comportamiento humano respecto a la seguridad laboral, lo cual justificaría la inversión de las empresas en programas de formación en seguridad.

Este modelo ha arrastrado ciertas críticas, por ejemplo, la enorme carga que se atribuye a los errores humanos y no a otros de carácter sistémico en el seno de las organizaciones, como la falta de una cultura de prevención, escasa organización de la plantilla, procesos o equipamiento e instalaciones inadecuados, liderazgo deficiente…. Así que como la necesidad de variar la proporción 1:29:300 en base a las distintas actividades económicas o entornos laborales.

Aún con todo, y a pesar de estas limitaciones, el Triángulo de Heinrich sigue siendo una herramienta importante para entender cómo gestionar la seguridad de una empresa de manera proactiva. Porque, de hecho, sentó las bases de teorías más modernas que han intentado acomodar las conclusiones de Heinrich a las necesidades actuales.

Raquel Santos
Raquel Santos
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