Entrevistamos a Santiago Ferrada, VP & Head of Iberia en Wellhub, para analizar el informe ROI del Bienestar 2026 y entender por qué el bienestar laboral ya forma parte de la conversación sobre productividad, costes, talento e inteligencia artificial.
Mi Empresa es Saludable: Vuestro último informe sobre ROI en el Bienestar sitúa la retención del talento de alto rendimiento como una prioridad para el 88% de las organizaciones en 2026. En un momento en el que la IA promete más productividad con equipos más ajustados, ¿qué está cambiando realmente en la forma en que las empresas valoran y protegen a sus perfiles clave?
Santiago Ferrada: La inteligencia artificial puede ser un superpoder, pero el reto es adaptarlo bien a la vida cotidiana de las personas. El ser humano sigue teniendo 24 horas al día. Necesita descansar, cuidar su vida personal y trabajar. Si la IA se interpreta como una invitación a producir más porque tenemos más información o más alcance, vamos por el camino equivocado.
Para mí la pregunta correcta es cómo mejora la calidad de vida a través de la inteligencia artificial. La tecnología debería ayudar a hacer mejor las cosas, no a entrar en una lógica de más, más y más. La hiperproductividad puede funcionar durante un periodo corto, pero si en medio de la ecuación hay una persona, en algún momento se va a bloquear.
La clave está en liberar, mediante la IA, tiempo de tareas que aportan poco valor y permitir que cada profesional se concentre en aquello donde realmente marca la diferencia.
Mi Empresa es Saludable: La IA está acelerando la transformación de roles, tareas y habilidades a una velocidad que muchas compañías no pueden cubrir solo contratando nuevo talento. ¿Es más importante que nunca priorizar la fidelización, el cuidado y el desarrollo de las personas que ya están en nuestra organización?
Santiago Ferrada: Sí, cien por cien. Lo vemos en nuestro informe y en los estudios de los últimos años. Las personas están equiparando cada vez más el salario emocional al salario económico, y esta tendencia crecerá con las nuevas generaciones.
El binomio esfuerzo/recompensa está cambiando ahora que la tenencia es buscar un mayor equilibrio entre la vida personal y laboral. [MB(1] El dinero sigue importando, pero también pesa trabajar en un entorno saludable, sentirse bien y poder ser la persona que uno quiere ser. Además, la tecnología se ha democratizado. Ya no es una ventaja reservada a unos pocos. La diferencia está en la ejecución, y la ejecución depende de las personas.
Puedes tener el mejor plan estratégico, pero si no cuentas con personas motivadas, fidelizadas y comprometidas, no vas a poder llevarlo adelante. Por eso la fidelización ya no es solo una cuestión de recursos humanos. Es una prioridad de negocio.
Mi Empresa es Saludable: El informe habla de una presión creciente sobre los profesionales que permanecen en las organizaciones y lideran la adaptación a nuevas herramientas. ¿Hasta qué punto existe el riesgo de que la IA concentre más carga, más responsabilidad y más desgaste en los empleados con mayor rendimiento?
Santiago Ferrada: El riesgo existe si la IA se entiende solo como una herramienta para hacer más. En muchas organizaciones, los perfiles de mayor rendimiento ya absorben buena parte de la presión: impulsan proyectos, acompañan al equipo, se adaptan antes a las nuevas herramientas y sostienen la transformación.
Si la IA eleva las expectativas sin revisar cargas, procesos y apoyos, esos perfiles pueden acabar asumiendo todavía más responsabilidad.
Por eso el liderazgo es tan importante. Antes se promocionaba muchas veces a quien mejor hacía técnicamente un trabajo. Ahora el mejor líder es quien consigue que otros crezcan y de eso depende en gran medida que tengan una situación de bienestar. Liderar en este contexto significa ayudar a cada persona a identificar dónde aporta más valor y cómo puede usar la tecnología para potenciarlo.
Mi Empresa es Saludable: Señaláis que el estrés crónico y el agotamiento son los efectos más frecuentes del exceso de presión laboral. ¿Qué deberían revisar las empresas cuando la promesa de eficiencia tecnológica empieza a convivir con sobrecarga, expectativas poco realistas y fatiga de adaptación?
Creo que la palabra clave es coherencia. Puedes tener una estrategia de bienestar fantástica, pero si el liderazgo no es coherente, no va a llevarte muy lejos.
Si una organización habla de flexibilidad, pero convoca reuniones a primera hora sin tener en cuenta a quienes llevan a sus hijos al colegio, está generando una tensión innecesaria. A veces mover una reunión de las 9:00 a las 9:30 reduce mucho estrés y puede hacerla más productiva.
También ocurre con los objetivos. Decir “no pongo horario, pongo objetivos” puede sonar flexible, pero si esos objetivos llevan a trabajar hasta las once de la noche y empezar de nuevo a las seis de la mañana, quizá esa flexibilidad no es real.
Cuando pierdes coherencia, pierdes engagement. Da igual cuánto inviertas en bienestar si las prácticas del día a día contradicen el discurso.
Mi Empresa es Saludable: Uno de los conceptos más interesantes del informe es la “culpa del superviviente”, esa tensión emocional que aparece en quienes permanecen tras reorganizaciones o reducciones de plantilla. ¿Cómo se acompaña a un equipo cuando la transformación tecnológica también implica incertidumbre, pérdidas y miedo a ser el siguiente?
Santiago Ferrada: Lo primero es entender que quien se queda también necesita acompañamiento. A veces una reestructuración pone toda la atención en quienes salen, como es lógico, pero las personas que permanecen también viven inseguridad, culpa, miedo o la sensación de tener que asumir el trabajo de otros. Las cifras del ROI del Bienestar indican que un 56 % de los ejecutivos/as afirma que es probable o extremadamente probable que abandonen su puesto en los próximos dos años, incluso que un 27 % espera dejarlo en solo seis meses.
En esos momentos, la comunicación de la empresa es fundamental. Hay que explicar qué ha pasado, por qué ha sido necesario y qué se espera a partir de ahora. También hay que aclarar cargas, tiempos y apoyos.
La seguridad psicológica aquí es clave. Si una persona piensa “mañana puedo ser yo” y no puede hablar de ello, su compromiso se resiente. Una reestructuración puede ser necesaria, pero la forma de gestionarla marca la cultura que queda después.
Mi Empresa es Saludable: En España, el 58% de los responsables de recursos humanos reconoce preocupación por perder perfiles con habilidades vinculadas a la IA. ¿Qué están haciendo bien las empresas que consiguen que estos profesionales quieran quedarse más allá del salario o del atractivo del proyecto tecnológico?
Santiago Ferrada: Están entendiendo que el talento con más opciones no se queda solo por salario. Se queda cuando el proyecto tiene sentido, la cultura acompaña y la forma de trabajar permite vivir razonablemente bien.
En España, el informe muestra que el 77% de las empresas considera la fidelización de los trabajadores con mejor rendimiento una prioridad absoluta para 2026. También vemos que el 80% de los responsables de recursos humanos valora los programas de bienestar como muy importantes o extremadamente importantes para estos perfiles.
Las empresas que lo están haciendo bien cuidan la coherencia entre lo que prometen y lo que se vive dentro. Ofrecen flexibilidad real, liderazgos más humanos y culturas menos basadas en la urgencia permanente.
El bienestar se nota en cómo se organizan los proyectos, cómo se comunican las prioridades, cómo se reparte la carga y si existe margen real para desconectar.
Mi Empresa es Saludable: Más de la mitad de las empresas asocian el deterioro de la salud mental con una caída de la productividad o del rendimiento. ¿Ha llegado el momento de dejar de medir el bienestar como un beneficio y empezar a medirlo como una condición básica para sostener el negocio?
Santiago Ferrada: Sí. El bienestar ya no puede entenderse como una prestación aislada. Tiene impacto directo en productividad, absentismo, presentismo, compromiso, rotación y costes médicos.
Cuando una persona está en malestar, su energía, su concentración, su creatividad y su relación con los demás se ven afectadas. El informe lo refleja: a nivel global, el 51% de las organizaciones relaciona el deterioro del bienestar emocional con una caída de la productividad o del rendimiento.
Hay una escena de Monstruos S.A. que lo explica muy bien. Al principio generan energía haciendo gritar a los niños. Después descubren que si los niños se ríen generan mucha más energía. En las organizaciones pasa algo parecido. Desde el miedo o el agotamiento se puede producir durante un tiempo, pero no aparece lo mejor de las personas. Sin embargo, en el entorno de confianza es donde más se crece y eso se consigue con un alto nivel de bienestar.
Mi Empresa es Saludable: El informe muestra que el bienestar entra cada vez más en la conversación financiera:una gran parte de los líderes considera que es fundamental para el éxito económico de la empresa. ¿Qué argumentos entienden hoy los CFO cuando se habla de inversión en bienestar?
Santiago Ferrada: Los CFO entienden datos. Y el bienestar empieza a tener datos muy claros.
En España, el 83% de los líderes considera que el bienestar de los trabajadores es fundamental para el éxito financiero de la empresa. Además, el 96% de las organizaciones afirma que el departamento financiero influye de forma significativa en las decisiones relacionadas con plantilla y beneficios corporativos.
La conversación ya no puede quedarse en clima o satisfacción. Hay que hablar de productividad, costes médicos, rotación, absentismo, presentismo y fidelización del talento crítico.
A nivel global, el 95% de las empresas que mide el retorno de sus inversiones en bienestar obtiene resultados positivos. Tres de cada cuatro registran un ROI superior al 50%. Estos datos permiten defender el bienestar en una conversación presupuestaria con un lenguaje que Finanzas entiende.
Mi Empresa es Saludable: Muchas compañías están incorporando IA mientras siguen organizando el trabajo con estructuras, ritmos y liderazgos diseñados para otra época. ¿Puede el bienestar ayudar a absorber esa transición o hace falta rediseñar también cargas, expectativas, autonomía y formas de medir el rendimiento?
Santiago Ferrada: El bienestar ayuda, pero no puede compensar una organización mal diseñada. Si incorporamos IA sobre estructuras saturadas, con reuniones constantes, objetivos poco realistas y liderazgos incoherentes, el resultado puede ser más presión.
La tecnología puede liberar tiempo, pero también puede elevar las expectativas hasta un punto difícil de sostener. Por eso hay que revisar cómo se trabaja: cargas, prioridades, autonomía, reuniones, flexibilidad y formas de medir el rendimiento.
Las empresas que mejor van a gestionar esta transición serán las que unan tecnología y cultura. La IA puede eliminar tareas repetitivas y mejorar procesos, pero para que eso se traduzca en valor hace falta liderazgo, criterio y coherencia.
Mi Empresa es Saludable: Si miramos a los próximos años, con agentes de IA más integrados en el trabajo diario, ¿cómo deberían evolucionar los planes de bienestar para dejar de ser un catálogo de recursos y convertirse en una verdadera infraestructura de energía, adaptación y productividad sostenible?
Santiago Ferrada: Los planes de bienestar tienen que estar mucho más integrados en la vida real de la organización. Durante mucho tiempo se han diseñado como un catálogo de recursos: actividad física, apoyo psicológico, nutrición, mindfulness o beneficios. Todo eso puede aportar mucho, pero si funciona de forma aislada, su impacto se reduce.
El bienestar de los próximos años debe ayudar a sostener la energía, la adaptación y el rendimiento en momentos de cambio. Y para eso debe estar conectado con la cultura, el liderazgo, los datos y las decisiones de negocio.
También tiene que ser más integral. El bienestar físico, emocional, social, financiero y ocupacional están conectados. Una persona puede tener acceso a actividad física, pero sufrir una carga mental enorme. Puede tener apoyo psicológico, pero vivir en una cultura que le genera presión constante.
El reto será pasar de beneficios disponibles a apoyo real. De programas que existen en la intranet a herramientas que las personas usan, sienten y valoran. Y ahí el liderazgo vuelve a ser decisivo. El bienestar solo funciona cuando lo que la empresa ofrece encaja con lo que la empresa permite vivir.




