Día Mundial del Alzheimer: ¿Qué sabemos hoy sobre memoria, envejecimiento y cuidados?

por Raquel Santos | Sep 16, 2026

Más de 950.000 personas padecen demencia en España. El entorno laboral puede ser un escenario clave para detectar las primeras señales del Alzheimer y cuidar la salud cognitiva.

Cada 21 de septiembre, desde 1994, se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, un tipo de demencia, la más común, de hecho, que impacta en la memoria, el pensamiento, el comportamiento y las emociones de las personas. 

¿Qué es el Alzheimer y cuáles son sus síntomas?

Tal y como explica la Alzheimer's Disease International, “la demencia daña las células nerviosas, por lo que ya no pueden comunicarse de manera efectiva y esto afecta a cómo funciona nuestro cuerpo. Los síntomas específicos que experimenta una persona que vive con demencia dependerán de qué partes del cerebro se vean afectadas y/o de la enfermedad específica que está causando su demencia”.

En el caso del Alzheimer, los síntomas pueden incluir:

  • Olvidar información reciente o detalles importantes (por ejemplo, la fecha de un cumpleaños) o ser incapaz de recordarlos si no es con ayuda de una agenda, alarma, etc. 
  • Perder objetos personales de forma cada vez más asidua o mostrar una mayor despreocupación sobre la higiene personal.
  • Regresar sobre un tema de manera constante en una misma conversación, sin recordar que ya se había hablado sobre el mismo, o tener problemas para seguir una conversación.
  • No ser capaces de planificar acciones cotidianas, de seguir instrucciones o de orientarse, especialmente en lugares a los que se acude de manera habitual.
  • Perder el interés por aficiones que antes eran importantes y muy gratificantes, mostrarse más irritable, estresado, triste; aislarse.

La importancia de conocer estos síntomas reside en que pueden constituir señales de alarma sobre la aparición de esta enfermedad, especialmente cuando no se dan de manera aislada, sino de forma simultánea.

Según datos de la Fundación Pasqual Maragall, se estima que más de 950.000 personas padecen demencia en España. El Alzheimer es además una de las principales causas de discapacidad y dependencia en España. Las personas afectadas precisan, según la Fundación, unas 70 horas de cuidados a la semana de media, el 80 % prestados por familiares. 

Afortunadamente, los últimos descubrimientos arrojan un halo de luz sobre posibles tratamientos preventivos y diagnósticos anticipados. 

¿Qué relación existe entre la memoria, el envejecimiento y los cuidados?

La memoria, el envejecimiento y los cuidados están relacionados porque el deterioro de la memoria durante la vejez precisa del apoyo continuo de otras personas, normalmente familiares ante la falta de ayuda profesional y especializada, a fin de mantener cierta autonomía, dignidad y seguridad.

El impacto del envejecimiento en la memoria puede ser enorme, más aún cuando sobreviene la demencia. Y es que, enfermedades como el Alzheimer causan una pérdida profunda de la memoria que conlleva una gran pérdida de autonomía.

¿Qué pueden hacer los departamentos de personas, bienestar y PRL frente al Alzheimer?

Aunque normalmente son los familiares quienes detectan los síntomas arriba explicados, incluso mucho antes que las personas que padecen la enfermedad, es importante que aquellos profesionales con los que se comparte buena parte de la jornada permanezcan alerta. Al fin y al cabo, el centro de trabajo es un lugar que requiere todo nuestro potencial, y por tanto, puede ser el principal escenario donde dichos síntomas sean evidentes.

La dificultad para retener nuevas instrucciones, la pérdida de riqueza de vocabulario o de fluidez verbal, la incapacidad para mantener la concentración durante un determinado periodo de tiempo, la incapacidad para actuar ante imprevistos… Se trata de señales de alarma que pueden constatarse por parte de compañeros de trabajo o managers.

La clave: preservar la salud mental y estimular las conexiones neuronales

Pero, para generar un ambiente de trabajo donde sus profesionales sean capaces de detectar este tipo de señales, el departamento de RRHH ha debido desarrollar, previamente, una estrategia encaminada a preservar la salud mental de su plantilla. ¿Cómo? Por ejemplo, creando protocolos que incluyan la detección temprana del Alzheimer en el entorno laboral a través de medidas concretas:

  • La celebración de sesiones formativas sobre señales de alerta en las que participen entidades expertas y el grueso de la plantilla de trabajo.
  • La promoción de la salud mental, fomentando hábitos saludables desde la oficina en materia de nutrición, ejercicio físico, control del estrés, etc. 

Últimos estudios

De hecho, una reciente investigación, publicada en Nature Medicine*, señala como el simple hecho de caminar entre 3.000 y 5.000 pasos al día disminuye el riesgo de padecer este tipo de enfermedad. Y otro estudio publicado, en el Journal of the American Medical Association*, muestra cómo las mujeres mayores que desarrollan cierta actividad, por ejemplo, la de caminar al menos 6 horas a la semana, presentaron una disminución del 20 % en el riesgo de deterioro cognitivo en comparación con las inactivas. Ambas investigaciones destacan como el ejercicio regular retrasa el deterioro cognitivo de forma directa.

  • El desarrollo de espacios de diálogo seguros, de la mano de una cultura corporativa donde hablar de problemas de salud mental no suponga un problema ni un riesgo laboral. 
  • El diseño de nuevas formas de gestión de personal, donde se minimicen las cargas de trabajo y la presión, pues suponen un riesgo para el desarrollo de demencias.

Por otra parte, varios estudios han demostrado como determinadas tareas e incluso profesiones ayudan a mantener una mayor reserva cognitiva, pues estimulan las conexiones neuronales y, por tanto, mejoran la memoria y promueven la neuroplasticidad.

Uno de los más recientes es aquel que relaciona el riesgo de padecer Alzheimer con la tarea diaria de taxistas y conductores de ambulancia, publicado en The BMJ. “El hipocampo es importante para la memoria espacial y la navegación, y es una de las primeras regiones cerebrales en atrofiarse en la enfermedad de Alzheimer (…) Los conductores de taxis y ambulancias tuvieron una menor proporción de muertes por enfermedad de Alzheimer que otras ocupaciones con una edad media similar al morir”, señala este estudio, que investiga las muertes por enfermedad de Alzheimer entre personas con ocupaciones que requieren un procesamiento espacial y de navegación frecuente.

Tal y como señala el El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, la demencia no es una parte normal del envejecimiento. “La demencia incluye la pérdida del funcionamiento cognitivo y las habilidades conductuales e interfiere con la calidad de vida y las actividades de una persona”, subraya.

*Yau, WY.W., Kirn, D.R., Rabin, J.S. et al. Physical activity as a modifiable risk factor in preclinical Alzheimer’s disease. Nat Med 31, 4075–4083 (2025). https://doi.org/10.1038/s41591-025-03955-6

*Weuve J, Kang JH, Manson JE, Breteler MM, Ware JH, Grodstein F. Physical activity, including walking, and cognitive function in older women. JAMA. 2004 Sep 22;292(12):1454-61. doi: 10.1001/jama.292.12.1454. PMID: 15383516.

Raquel Santos
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