Proponer una reubicación de puesto no siempre resulta sencillo. Menos aún cuando esta implica traslado de centro de trabajo, movilidad o cuando afecta a un conjunto de trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, con la mentalidad adecuada y algunas estrategias efectivas, es posible convertir este proceso en una oportunidad de crecimiento y éxito.
La reubicación de puesto puede ofrecer grandes oportunidades a los y las trabajadoras, que de primeras son reticencias a un cambio no solicitado. Plantear esas ventajas, como la posibilidad de aprender nuevas habilidades y ascender a nuevos puestos o de mejorar sus condiciones de trabajo siempre es la mejor opción. No hay que olvidar que estos desafíos son importantes para mantener la motivación en el trabajo. Así mismo, pueden fomentar la creatividad y la innovación, ya que se requiere encontrar soluciones efectivas en nuevos contextos laborales, o contribuir en el refuerzo de la autoestima si se encara este proceso con una mentalidad positiva.
En definitiva, una oportunidad para el desarrollo personal, una de los aspectos más valorados para alcanzar el bienestar en una empresa hoy.
A continuación, te damos algunas claves para hacerlo de la mejor forma posible desde el departamento de RRHH. Es decir, de manera satisfactoria para empresa y profesional, sin que merme el bienestar del empleado.
Explica los motivos
Los motivos para reubicar de puesto a un empleado son múltiples. Los hay de carácter organizativo y/o estratégico, ante la apertura de una nueva sede, por ejemplo. También debido a una promoción, para cubrir temporalmente una vacante, por formación e, incluso, para evitar conflictos personales dentro de un equipo de trabajo. Sin embargo, sea cual sea la razón, esta debe ser planteada al profesional que va a reubicarse de manera honesta y transparente. De esta forma evitaremos suspicacias y aumentaremos la confianza de ese trabajador en la compañía.
Ofrece ventajas a cambio
En ocasiones, la reubicación de puesto no agrada al profesional en cuestión. En ese caso, la empresa debería, cuanto menos, compensar el esfuerzo que este va a realizar. Al fin y al cabo, lo hará en beneficio de los objetivos corporativos y no en el suyo propio, pues se trata de una decisión unilateral y de arriba hacia abajo.
Mayor participación en el plan de beneficios sociales, incorporación de productos de retribución flexible en la nómina (seguro de salud, seguro de vida, etc.), aumento de sueldo, mejores condiciones de trabajo… Existe todo un abanico de posibilidades a explorar en función de las necesidades o expectativas del empleado o empleada. Se trata de compensar, como decimos, el esfuerzo que va a realizar dicha persona a favor de la empresa.
Respeta siempre la legislación
El traslado de personas cualificadas para aumentar su rendimiento personal, optimizar la plantilla o mejorar los objetivos empresariales es muy común. A veces, incluso, parte de la propia petición del trabajador como interesado o interesada. Sin embargo, el equipo de RRHH o Legal debe asegurarse de que la reubicación no cae en un cambio sustancial de las condiciones de trabajo. Y si es así, debe conocer las implicaciones.
Una de ellas es, por ejemplo, que el trabajador o trabajadora se niegue a aceptar dicha reubicación de puesto. De hecho, puede alegar que trastoca aspectos fundamentales de la relación contractual que ratificó en su día y que provoca perjuicios a él y a su familia. Ante esta situación, la empresa puede tomar varías vías:
- Ofrecer condiciones ventajosas que convenzan al talento de aceptar ese cambio.
- Respetar su decisión e intentar reubicar a otro profesional, si esto fuera posible.
- Llevar a cabo la extinción del contrato y conceder al empleado o empleada la indemnización a la que tiene derecho.
Y es que, la empresa puede cambiar las condiciones laborales, pero según qué requisitos, estipulados en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores, esta se considera una modificación sustancial.
El procedimiento de extinción también está regulado y debe respetarse en las formas , plazos y condiciones pertinentes. También los criterios que regulan las razones de la reubicación de puesto.
Brinda las herramientas necesarias
A veces, la reubicación del empleado o empleada puede resultar abrumadora por el cambio en el tipo de tareas a desarrollar o la responsabilidad que conlleva. Para que el tránsito sea digerible, la empresa ha de poner al servicio de la persona trasladada todas las herramientas y recursos necesarios. De esta forma, podrá afrontar el nuevo cometido con seguridad. Las acciones de capacitación previa constituyen un soporte vital para quienes se enfrentan a lo desconocido. Porque hay que recordar que lo hacen por iniciativa de la empresa y no por decisión propia.
Cuando la reubicación sustituye al despido
La reubicación de puestos suele ser una fórmula empleada por RRHH cuando la empresa quiere limitar el impacto de un ERE, minimizar al máximo el número de despidos. Lo habitual es que a ciertos empleados y empleadas, aquellos que no se acogen a bajas incentivadas, que cuentan con un contrato indefinido y que resultan valiosos para la empresa, se les proponga el cambio para evitar que se queden en el paro.
La pega es que este tipo de reubicaciones conllevan, a menudo, un cambio de sede y, por tanto, implica el cambio también de domicilio para el trabajador y, en la mayoría de las ocasiones, para su familia. Esta circunstancia motiva un gran revuelo, como hemos visto en casos recientes como el de las reubicaciones de Telefónica o de Inditex.
Se trata de un cambio de reubicación delicado que muchos empleados o empleadas suelen rechazar por los trastornos que supone para sus allegados. Pero, de aceptarse, la empresa debería ayudar en todo lo posible a las familias. ¿Cómo? Proporcionando una vivienda temporal, un centro educativo para los hijos e hijas, ofertas de empleo para la pareja, etcétera.
La reubicación de puesto puede ofrecer grandes oportunidades a los y las trabajadoras, que de primeras son reticencias a un cambio no solicitado. Plantear esas ventajas, como la posibilidad de aprender nuevas habilidades y ascender a nuevos puestos o de mejorar sus condiciones de trabajo siempre es la mejor opción.






