Trabajar (desmotivado) perjudica seriamente la salud

por | Mar 14, 2023

“El que avisa no es traidor” debió pensar la doctora Marisa Navarro. Ya en 2015 a través de su obra ‘La Medicina emocional’ nos advertía de las consecuencias sobre nuestra salud de trabajar desmotivados. Ahora, tras el cambio de mirada propiciada por la pandemia, en el que millones de trabajadores en el mundo buscan retomar el control de su vida, aliviar el agotamiento laboral de unos años especialmente duros y luchar por conservar la fórmula del trabajo en remoto, los resultados son visibles. Incremento de la depresión, fuga de talento, renuncia mental y desmotivación. El reto hoy en gestión de personas es darle la vuelta a la situación.

Poniendo el foco en España, según un estudio elaborado por Microsoft, el 41% de los empleados están pensando en cambiar de trabajo. Esto representa a 4 de cada 10 trabajadores. Son empleados que no se sienten a gusto con su puesto de trabajo. Si bien estos datos son preocupantes, la psicóloga de MGC Mutua, Andrea Doreste, afirma que la clave para ser feliz en el ámbito laboral, no está en el trabajo que se realiza, sino en la actitud que se mantenga al respecto, puesto que los pensamientos determinan después los sentimientos y las acciones.

¿Cómo afecta la desmotivación a nuestra salud?

El secreto está en tratar de cambiar su mentalidad y poner ilusión, dirección e intención, haciendo que ese trabajo, que a priori puede resultar tedioso, se pueda desempeñar correctamente. Acudir diariamente al puesto de trabajo sin sentirse motivado o feliz, provoca emociones negativas que mantenidas en el tiempo, pueden llegar a disminuir el sistema inmune.

 “Un estado emocional negativo que se produce por desempeñar un trabajo que no gusta, puede ser un desencadenante de enfermedades psicosomáticas o de otra índole, teniendo en cuenta que prácticamente un tercio del día se está en el puesto laboral”, explica Andrea Doreste. Normalmente estas personas que siente un estado negativo hacia su trabajo suelen tener dolencias muy similares a las causadas por situaciones de estrés, siendo el aparato digestivo normalmente el más perjudicado, el llamado segundo cerebro, por tener una red neuronal similar a la cerebral, haciendo que las emociones afecten directamente al intestino. Otros síntomas, también más frecuentes, son los relacionados con el sistema muscular, migrañas, cefaleas tensionales y problemas dermatológicos.

Cuando una persona comienza a tener estas dolencias, hay que ser consciente que el cuerpo te está avisando de que necesitas un cambio; y éste no tiene porque ser de trabajo, sino simplemente un cambio de pensamientos y actitud. “A lo largo de mi trayectoria como psicóloga, he tratado a numerosos pacientes que han ido decayendo por no encontrarse cómodos en su trabajo o con la empresa, e incluso con sus compañeros”, explica Andrea Doreste.

La psicóloga de MGC Mutua, da una serie de recomendaciones para tratar de mejorar la motivación:

 

– Intentar esmerarse. Cuando uno pone de su parte y se esmera en el trabajo, normalmente se obtienen buenos resultados. Esto permitirá al individuo darse cuenta de la capacidad que tiene para realizar distintas labores, y manejar situaciones complicadas e incluso comprometidas. Esforzarse mejora la autoestima y, como consecuencia, la consideración personal.

 

– Trabajar con el fin de obtener un beneficio. Este puede ser económico o de otra índole, como pueda ser un mejor horario que permita la conciliación familiar, o realizar cursos para incrementar los conocimientos,… Tener en cuenta estos aspectos contribuye a una mejora en la autoestima.

 

– Fomentar las relaciones en el trabajo. Es importante tratar de generar un buen ambiente. Acudir a un puesto de trabajo en el que existe sintonía y complicidad con los compañeros, hará que nos sintamos mucho más felices con nuestro entorno laboral, y ello provocará que estemos menos desmotivados.

 

Hay personas que viven solo para trabajar, y si bien el trabajo es muy importante, es imprescindible y necesario dedicar tiempo y espacio al ámbito personal. Ello irá en beneficio del entorno profesional.

 

– Hay que tener en cuenta que el trabajo es un compromiso. Y como tal, uno debe ser consciente de que debe de realizar sus tareas, independientemente de las ganas o no que se tengan.

 

– Tratar de no rodearse de compañeros tóxicos. Es sabido que este tipo de personas pueden llegar a crear a su alrededor un ambiente desagradable. Si no queda más remedio porque es su compañero más directo, hay que intentar pasar el menor tiempo con esta persona.

 

“Los pensamientos que tenemos sobre el trabajo que realizamos son fundamentales, y aprender a manejarlos es una técnica a nuestro alcance. Modificar nuestros pensamientos depende de nosotros mismos, de esta forma seguro que mejoraremos en nuestro sentir”, afirma Andrea Doreste.

Pablo Peinado
Pablo Peinado
newsletter boton

Te puede interesar

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial