Carlos Arbós es licenciado en Psicología en la Universidad de Granada, y sufre una enfermedad ocular degenerativa llamada retinosis pigmentaria, la cual le impide ver correctamente en lugares con poca luz.
Sin embargo, a pesar de su discapacidad, no ha dejado de luchar y ha creado You Can Do It, una plataforma online para inspirar y facilitar la superación personal, buscando el poder transformar sueños en proyectos hechos realidad. También ofrece soluciones para el desarrollo de actitudes y habilidades clave para el éxito laboral. Todo esto a través de cursos online, e-libros y video-reportajes complementados con servicios profesionales de coaching.
You can do it es una plataforma online que tiene como objetivo ofrecer soluciones para el desarrollo de actitudes, ¿cómo se te ocurrió iniciar este proyecto?
Muchas personas culpan a factores externos de que no alcancen el éxito y el bienestar que querrían en sus vidas. Es habitual escuchar diferentes excusas como que no hay suficiente dinero, que el país está muy mal, que no hay tiempo Hay cantidades ingentes de talento, capacidad de esfuerzo y potencial de superación que están siendo desaprovechados precisamente por no darnos cuenta de que la llave para cualquier transformación positiva la tenemos en nuestro propio bolsillo. La vida nos da unas cartas, unas circunstancias, pero aquí quienes jugamos somos nosotros. Podemos huir de un posible fracaso o podemos caminar decididos hacia el aprendizaje y la mejora continua. Podemos esperar y quejarnos o podemos ser actores del cambio. Así pues, al cambiar actitudes cambiamos nuestra vida y la de los demás. Por eso creé You Can Do It, pues me di cuenta del valor que podía aportar al fusionar el enorme poder inspirador de quien no lo ha tenido fácil (como es mi propio caso como una persona con discapacidad visual severa o el de muchos otros auténticos ejemplos de superación) con claves prácticas de desarrollo personal y profesional que facilitan precisamente ese cambio de actitudes.
¿Siempre has tenido esta actitud positiva ante la vida o es el resultado de años de aprendizaje?
Siempre tuve la sensación de que tanto mi vida como el mundo que nos rodea podían ser mejores, pero durante muchos años viví como si fuera un soñador encerrado en un armario de frustración y de miedo al fracaso. Es cierto que los retos del día a día con una discapacidad te enseñan a buscar continuamente nuevas alternativas, a no rendirte nunca cuando las cosas no te salen bien a la primera o cuando tu manera de solucionar un problema no es el mismo que el de la mayoría de personas. Sin embargo, ha sido en los últimos años, tras cantidad y calidad de formación y experiencia en los ámbitos del desarrollo personal y profesional, cuando he podido incorporar el mindset (conjunto de habilidades y actitudes mentales) necesario no sólo para sentirme capaz de superar cualquier dificultad sino también para empezar a poner mis ideas en acción. Hay muchas lecturas y muchos ejercicios puestos en práctica detrás de mi actual forma de entender la vida y a las personas. La buena noticia es que esos mismos recursos están al alcance de todos.
¿Cómo puede ayudarnos este proyecto en el ámbito laboral?
El mundo profesional está lleno de miedos y bloqueos que separan donde estamos de donde realmente querríamos y podríamos estar. You Can Do It ayuda a superar esas barreras que impiden aprovechar plenamente el potencial de crecimiento de una persona u organización. Muchas veces las cosas no son fáciles, pero sin ninguna duda son posibles al desarrollar determinadas competencias. Con coraje, determinación y una adecuada estrategia las dificultades pueden superarse y los sueños o ilusiones pueden transformarse en proyectos viables en acción. Para lograr esa misión extraemos el máximo valor pedagógico y catalizador del cambio presente en las historias de superación personal, incorporamos los más recientes y efectivos conocimientos de neurociencia y psicología aplicada y así creamos nuestros productos formativos (charlas motivacionales, cursos on-line, libros y guías prácticas). El resultado de desarrollar esas actitudes y habilidades clave puede ser incrementar el nivel de motivación en el trabajo, mejorar el desempeño o las ventas pese a las dificultades que te puedas encontrar, incrementar la proactividad haciendo que cada persona se sienta protagonista de su propia trayectoria o de su papel dentro de una organización, etc.
Cada vez hay más preocupación e interés por el control de nuestras emociones y nuestra actitud del día a día, ¿a qué crees que es debido? ¿Llevamos un ritmo de vida tan frenético que nos olvidamos de mirar dentro de nosotros mismos?
Durante muchos años la sociedad en general, incluida la comunidad científica, restó importancia al mundo de las emociones. Hoy en cambio sabemos que tan sólo el 25% del éxito personal y profesional puede explicarse por tener un determinado Coeficiente Intelectual. El 15% se explica por el bagaje de conocimientos y experiencia técnicos. En cambio, el 60% restante viene determinado por lo que se conoce como Inteligencia Emocional, la habilidad para interpretar y manejar el mundo emocional y social. Cada vez hay más personas y organizaciones que son conscientes de ello y se están poniendo manos a la obra para desarrollar este tipo de competencias. Por otra parte, es indudable que el ritmo vertiginoso al cual nuestra sociedad moderna nos empuja supone una enorme amenaza si no sabemos ponerle freno. La incidencia de psicopatologías como la depresión o la ansiedad no deja de crecer y cada vez es más habitual encontrarse con personas, algunas muy jóvenes, que se sienten perdidas, desilusionadas y desconcertadas. Es necesario detenerse y trabajar con uno mismo antes de salir al mundo sin rumbo. Así podemos encontrarnos con nuestras auténticas fortalezas y motivaciones, dándonos cuenta del inmenso potencial que albergamos y de la energía renovada que sentimos diariamente si salimos ahí fuera sabiendo qué queremos hacer con nosotros mismos y con nuestras vidas.
Todo el mundo tiene miedo alguna vez en la vida al tener que enfrentarse a alguna situación no deseada, ¿cómo superarlo?
Efectivamente, todos tenemos miedos y una persona con coraje no es alguien sin temor sino alguien que ha aprendido a gestionar esos miedos y ha optado por avanzar a pesar de ellos. Nuestro cerebro percibe una amenaza, a veces real y en ocasiones simplemente imaginada, y a partir de millones de años de evolución nos invita a reaccionar huyendo, atacando o quedándonos paralizados. Esa reacción instintiva muchas veces puede ir en contra de nuestro crecimiento, así que lo mejor es fortalecer actitudes y poner en práctica técnicas de afrontamiento que nos permitan tomar el control y decidir qué queremos hacer con esa emoción. En ese sentido nos ayuda tomarnos las dificultades como retos y como oportunidades de aprendizaje. Si ante una acción con resultado incierto me digo ¿y si fracaso? mi comportamiento va a diferir mucho de si me digo a ver qué aprendo de esta experiencia. La acción es otro fantástico antídoto pues muchas veces creemos que no podremos afrontar algo hasta que lo intentamos realmente y nos damos cuenta de nuestro error. Por supuesto también hay diversas técnicas como el mindfulness, la relajación, la visualización positiva, la reestructuración de creencias limitantes y otras que son herramientas muy valiosas en esa ruta hacia el coraje.
¿Y el miedo a salir de la zona de confort? Es bastante común en las personas con un trabajo estable no querer salir de esa zona por miedo a arriesgar y que salgan las cosas mal. ¿Es esta la actitud correcta en la vida?
Es sin duda la más fácil, pero desde luego no es la mejor. La zona de confort es un buen sofá en el que olvidarnos de las incertidumbres que esperan al salir al mundo de lo que puede llegar a ser nuestra vida. Lo que ya conocemos es seguro pero nos impide crecer y alcanzar la auténtica libertad. El mundo está lleno de oportunidades y experiencias que nunca conoceríamos si nos quedáramos en ese sofá. Para romper con ese estancamiento que nos impide superar nuestros límites y nuestros miedos no importa que todos nos hagamos emprendedores ni que vayamos a recorrer el mundo entero con una mochila a los hombros. Lo que sí es necesario es que adoptemos una actitud emprendedora ante la vida, pasando a la acción para mejorarnos a nosotros y mejorar nuestro entorno. Salir de la zona de confort no implica ser un temerario, consiste en tomar riesgos estratégicos que nos permitan ir ganando bienestar y autonomía para elegir nuestro rumbo. Ese riesgo calculado siempre me parece una elección ganadora, porque en el peor de los casos, aprendes.
En tu proyecto afirmas que una dificultad es una oportunidad, ¿cómo se hace para ver un obstáculo como una posibilidad?
Para empezar puedes preguntarte: ¿qué cosas positivas puede aportarme haber vivido esta experiencia difícil?. Creo que todo consiste en dónde apuntamos la linterna de nuestra atención. En vez de enfocarnos en lo que nos falta, en lo que se fue o no está, en nuestras limitaciones podemos centrarnos en nuestras posibilidades, las oportunidades que tenemos ante nosotros o los aprendizajes que podemos incorporar a partir de la experiencia para encarar el futuro de la mejor manera posible. Hacernos las preguntas adecuadas es fundamental. Podemos cambiar los ¿y si va mal? por los ¿qué puedo hacer para que sea más probable que salga bien?. Podemos también transformar una actitud de queja por una de agradecimiento por las aportaciones positivas de la compleja situación a la que nos estemos enfrentando. Por ejemplo, mucha gente considera que tener una discapacidad es una auténtica desgracia. Yo, en cambio, aunque soy consciente de las dificultades que implica, estoy profundamente agradecido a la vida por haberme permitido aprender a perseverar, buscar soluciones creativas, colaborar con otros, mirar hacia el interior más que hacia la capa superficial, desarrollar una actitud de coraje
¿Qué actitudes y habilidades clave debe tener una persona para ser un buen empleado?
Un buen empleado debe darse cuenta de que dar el 10% de lo que podría aportar no es ganar 10 sino perder 90. Nuestra calidad de vida es consecuencia de una serie de hábitos y adoptar el hábito de dar lo mejor de ti en todo lo que hagas es la mejor garantía para que nos vayan las cosas no bien, sino fenomenal. Quien siembra con generosidad y mimo acaba recogiendo abundancia. También me parece fundamental apostar por una actitud de mejora continua. Un 0,1% de crecimiento personal y profesional diario nos sitúa en apenas mil días en una situación el doble de buena que la actual. La actitud emprendedora, que va mucho más allá de la creación de empresas, me parece otra imprescindible para las nuevas realidades del siglo XXI. Consiste en transformar ideas en acción, creando, tomando iniciativas y riesgos calculados para planificar y gestionar el logro de diferentes metas.
Otras habilidades que me parecen clave son saber trabajar en equipo, perseverar ante los obstáculos, confiar en tu potencial y en el de las otras personas, gestionar adecuadamente las emociones, saber organizar las tareas y el tiempo para enfocarse en lo más importante, aprender a comunicar eficazmente y adoptar una actitud de esfuerzo y compromiso.
CAUSAS SOLIDARIAS
La web dispone de una sección de venta de los llamados regalos corazón destinando el 50% de las ganancias a causas solidarias. Además, van a crear los premios para emprendedores con actitud You Can Do It para personas con discapacidad, víctimas de violencia, personas con condiciones desfavorables, etc. Y, por si esto no fuera poco, también impulsan, divulgan y colaboran con proyectos emprendedores con alma de superación.
Se puede colaborar haciendo donaciones a través de su página web: www.youcandoitproject.org




