La salud mental se ha convertido en uno de los desafíos globales, también en el lugar de trabajo, donde pasamos buena parte de nuestro día a día.. El aumento de las cargas, la conectividad digital, la incertidumbre económica o la transformación constante de las empresas han aumentado los factores detrás de las enfermedades psicológicas.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzaba ya en 2022 una serie de directrices sobre salud mental en el trabajo, donde se ponían de relieve medidas efectivas para prevenir los riesgos de salud mental en el ámbito laboral, proteger y promover la salud mental en el trabajo y apoyar a los trabajadores y trabajadoras con trastornos mentales desde las empresas. La OMS estima que, a nivel mundial, cada año se pierden 12.000 millones de días de trabajo debido a la depresión y la ansiedad, a un coste de 1 billón de dólares al año en pérdida de productividad.
Para los y las profesionales de Recursos Humanos, proteger la salud mental de los empleados ha trascendido de responsabilidad ética a prioridad estratégica.
¿Qué puedes hacer en favor de tu salud mental en el trabajo?
Si bien las organizaciones desempeñan un papel fundamental en la creación de lugares de trabajo psicológicamente saludables, los empleados y empleadas también tienen un papel activo (y una responsabilidad) en el mantenimiento de su propio bienestar mental.
Las culturas saludables en el lugar de trabajo surgen de la interacción entre las políticas organizativas y los comportamientos individuales. Por eso, es esencial para los empleados que buscan mantener una buena salud mental en el trabajo establecer límites, construir relaciones sociales de apoyo y gestionar activamente el estrés a través de, por ejemplo, la actividad física.
Establecer límites saludables entre el trabajo y la vida personal
La demanda de una jornada flexible, la posibilidad de teletrabajar, el derecho a la desconexión digital…, ha de ser colectiva. Porque, a menudo, vemos cómo se difuminan los límites entre la vida profesional, familiar y personal, lo cual genera un importante estrés y ansiedad en las personas trabajadoras, especialmente en aquellas que cuentan con cargas familiares.
Por otra parte, los teléfonos inteligentes, las plataformas de mensajería instantánea o las tecnologías de trabajo remoto han hecho que los empleados o empleadas parezcan permanentemente accesibles, aumentando el riesgo de sobrecarga cognitiva y agotamiento emocional.
Una de las formas más efectivas en que los empleados pueden proteger su salud mental es demandando de manera colectiva este tipo de mejoras y desarrollando límites psicológicos de manera individual.
Esto último incluye respetar las horas de trabajo, limitar la comunicación innecesaria fuera de horario, programar descansos regulares durante el día y aprender a desconectarse de los dispositivos digitales fuera del horario de trabajo.
Construir relaciones de apoyo y cooperación
La calidad de las relaciones en el trabajo influye directamente en la salud mental. La competitividad excesiva puede debilitar el compañerismo, aumentar el aislamiento y dificultar la colaboración, con efectos negativos tanto para las personas como para la organización.
La OMS incluye entre los principales riesgos psicosociales las cargas de trabajo, los horarios, las oportunidades de desarrollo, las relaciones interpersonales, el estilo de liderazgo y el apoyo recibido. Los conflictos y la falta de conexión social pueden favorecer la aparición de estrés, ansiedad o depresión.
Por el contrario, quienes mantienen relaciones positivas con sus compañeros, responsables y dirección suelen mostrar mayor compromiso, menor estrés y más capacidad para afrontar situaciones difíciles. La colaboración, el reparto equilibrado de tareas y el apoyo mutuo actúan como factores de protección.
Las relaciones profesionales de apoyo se tornan un factor de protección clave, pero necesitan contar con un escenario de seguridad psicológica donde se pueda pedir ayuda cuando sea necesario, participar en discusiones o poner de manifiesto la opinión personal sin miedo a la crítica o a las represalias. Se trata de contribuir a una cultura organizacional basada en la confianza y el respeto mutuo.
La última Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo (EWCS), coordinada por Eurofound, señala que los empleados y empleadas con relaciones positivas con supervisores y compañeros experimentan niveles más bajos de estrés y una mayor satisfacción laboral. Por otra parte, la encuesta pone de manifiesto como “un entorno de trabajo seguro para la salud mental y física y un entorno de confianza son los aspectos más importantes para la mayor parte de los trabajadores en la UE”.
Priorizar la actividad física para un mejor manejo del estrés
La gestión activa del estrés a través del deporte es una receta óptima frente al agotamiento emocional, el estrés o la ansiedad. La actividad física regular contribuye al bienestar mental al reducir los niveles de cortisol y estimular la producción de endorfinas, serotonina y dopamina, asociadas a una mejora del estado de ánimo.
De hecho, Jennifer Heisz desvela a través de su libro Move The Body, Heal The Mind (Harper Collins, 2022) cómo la forma física y el ejercicio pueden combatir afecciones de salud mental como la ansiedad, la demencia, el TDAH y la depresión, y cómo puede mejorar la concentración, la creatividad y el sueño, pues el ejercicio físico afecta al cerebro, y no solo los entrenamientos intensos sino las caminatas pausadas.
“La inactividad física es el mayor factor de riesgo que contribuye a la demencia y la ansiedad, es tanto un factor como la genética”, señala.
Por su parte, en Cerebro y ejercicio (CSIC-Catarata, 2020), los investigadores Coral Sanfeliu y José Luis Trejo presentan las evidencias científicas de cómo la actividad física y deportiva moldea el cerebro humano para aportar efectos beneficiosos sobre la cognición, el estado de ánimo y la salud cerebral a todas las edades.
Del compromiso individual a la responsabilidad empresarial
Aunque los comportamientos individuales son esenciales, los empleados o empleadas no pueden salvaguardar su salud mental de forma aislada. La cultura organizacional sigue siendo el factor más influyente para determinar el bienestar psicológico en el trabajo. Por eso, los profesionales de recursos humanos están en una posición privilegiada para integrar la salud mental en cada etapa del viaje y de la experiencia del empleado o empleada dentro de la organización.
Y es que, la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) destaca que la exposición prolongada a riesgos psicosociales como la carga de trabajo excesiva, la presión del tiempo y la disponibilidad constante aumenta significativamente la probabilidad de trastornos relacionados con el estrés, el agotamiento y la reducción de la satisfacción laboral.
Con motivo del Día mundial de la seguridad y salud en el trabajo, la EU-OSHA presentó un nuevo sitio web para afianzar el compromiso por la salud mental en el trabajo donde se trata la gestión y prevención de los riesgos psicosociales y su repercusión en las personas trabajadoras y las organizaciones.





