La prevención de riesgos laborales sigue siendo una asignatura pendiente para las pequeñas y medianas empresas. Los autónomos tienen, en muchos casos, problemas o dudas en temas relacionados con la siniestralidad en el trabajo que no saben cómo resolver. De hecho, un estudio realizado por el Colegio Profesional de Politólogos y Sociólogos de a Comunidad de Madrid asegura que un tercio de las pymes no saben cómo organizar todo lo referido a los accidentes laborales.
El tamaño de las empresas es un factor clave en este ámbito. Cuanto más pequeña es la organización, mayor es el desconocimiento en materia de siniestralidad laboral. El 53,9% de las empresas pequeñas desconoce cómo funciona la organización de la prevención; en el caso de las empresas de entre 10 y 499 trabajadores, el porcentaje disminuye al 48,1%; mientras que el dato para las sociedades con más de 500 empleados es del 30,2%.
Según el informe mencionado, el aspecto que más dudas genera en el ámbito de la PRL es la relación entre las subcontrataciones de autónomos por parte de otras empresas. En estos casos, el desconocimiento es grande, ya que las responsabilidades de cada parte no están bien delimitadas.
En cuanto a la seguridad percibida por los empleados, cabe destacar que sólo un 17,5% de los encuestados considera que todos los riesgos están controlados. Mientras que, un 62,8% de los trabajadores asegura que sólo algunos peligros lo están y un 19,7% cree que el control en esta materia es nulo. En este aspecto, el sector privado sale más favorecido, ya que un 23,3% de sus trabajadores afirma que todos los riesgos están controlados, frente al 8,6% de la Administración Pública.
Respecto al futuro de la prevención de riesgos laborales, hay una gran incertidumbre sobre algunos riesgos asociados al teletrabajo y a la conexión constante que permite la tecnología: pérdida de intimidad, sobreexplotación, falta de inversión ergonómica y aumento de estrés por los sistemas de comunicación.




