C. Estévez
La nieve y el hielo alteran de forma muy significativa la conducción produciendo en el conductor una fatiga visual y un notable aumento de la tensión nerviosa . Desde la Dirección General de Tráfico (DGT) nos recuerdan las dos reglas básicas de la conducción en invierno: la prevención y la prudencia.
Con respecto a la prevención, la DGT recuerda que antes de salir de viaje ante la previsión de condiciones meteorológicas adversas siempre es necesario poner el vehículo a punto mediante una revisión, que incluya comprobar los frenos, las escobillas, el limpiaparabrisas, la luneta térmica, el alumbrado del vehículo, antiniebla y sus reglajes, así como los niveles de líquido de frenos y aceite, líquido anticongelante y del limpiaparabrisas. Se nos aconseja además limpiar el vehículo, cristales, faros, antiniebla, pilotos, retrovisores y reflexivos, además de comprobar la presión, dibujo y ranuras (mínimo 1,6 mm) de los neumáticos para asegurar una buena adherencia a la carretera y evitar el deslizamiento.
En el desplazamiento, la DGT recuerda a los conductores que hay que llevar recambios imprescindibles, como rueda de repuesto a su presión necesaria, chaleco reflectante de alta visibilidad debidamente homologado, dos triángulos homologados de preseñalización de peligro, una linterna de emergencia, bayeta antivaho y rasqueta para el hielo. Y en caso de no utilizar neumáticos de invierno, cadenas y guantes para su instalación.
Disminuir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad
Si la prudencia es siempre la base de una conducción segura, ante condiciones meteorológica adversas lo es aún más ya que disminuye la visibilidad y la adherencia entre el neumático y la calzada. Por ello es necesario siempre reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad. Asimismo es necesario estar al tanto de la situación de las carrerteras de manera actualizada a través de los boletines que difunde el Servicio de Información de Tráfico, por las distintas emisoras de radio en todo el territorio nacional, a través del teléfono 011 o las redes sociales Twitter (@DGTes y @InformacionDGT).
10 CONSEJOS PARA CONDUCIR CON NIEVE
– Encender las luces de cruce. (Ver bien y ser visto).
– Comprobar el funcionamiento del limpiaparabrisas y luneta térmica.
– Utilizar el sistema de ventilación interior del vehículo para eliminar el vaho sobre los cristales y aplicar una bayeta seca.
– Evitar aceleraciones y deceleraciones bruscas, así como adelantamientos.
– Anticiparse ante cualquier incidencia para no tener que utilizar los frenos.
– Mantener la velocidad reducida.
– Limpiar periódicamente la nieve que se acumula en el guardabarro y que puede obstaculizar el giro de las ruedas.
– Mucha precaución con la nieve pisada en calzada y transformada en hielo, pues es muy deslizante.
– Tan pronto como la carretera se vea blanca o cuando lo demanden las Fuerzas de Vigilancia en carretera, se colocarán las cadenas en las ruedas motrices en caso de no llevar neumáticos de invierno.
– Las cadenas se instalarán en lugares apartados de la calzada y de fácil acceso para el vehículo, evitando entorpecer la circulación de la carretera.
En caso de bloqueo de la carretera por nieve:
– No adelantar a un vehículo bloqueado por nieve en carretera sin estar completamente seguro de poderlo hacer, dejando la vía libre después de realizar la maniobra.
– No pararse nunca en la calzada, aparcar fuera de la carretera y no abandonar el vehículo más que estando seguro de poder llegar a una casa o refugio para solicitar ayuda.
– No adelantar a una máquina quitanieves mientras se encuentre trabajando.
6 CONSEJOS PARA CONDUCIR CON HIELO
– Saber reconocer con anticipación los tramos o zonas con hielo para no tener que utilizar los frenos. Algunos signos que detectan su presencia en la carretera pueden ser: hielo sobre el parabrisas, humedad alta y sol brillante o la existencia de zonas blanquecinas de escarcha o hielo en aledaños a la calzada.
– Disminuir lentamente la velocidad y mantenerla muy reducida.
– Evitar frenar o cambiar bruscamente de dirección.
– Evitar aceleraciones y deceleraciones, así como adelantamientos.
-Tener presente la dirección y comportamiento del resto de vehículos, que puede ser imprevisible.
– En caso necesario pueden instalarse las cadenas en las ruedas motrices del vehículo, circulando a velocidad muy reducida, y quitándolas cuando no sean necesarias.
Fuente: Dirección General de Tráfico






