El salario emocional es una inversión. Así lo asegura Francisco Coll, de Laboratorios Quinton, con un ambicioso programa de bienestar que nos presenta de la mano de Tomás Jiménez, de Previntegra.
Francisco Coll, director general de Laboratorios Quinton, desentraña junto a Tomas Jiménez, director general de Previntegra, los ejes y motivaciones que han impulsado su actual plan de prevención y bienestar. Un plan que nació en el seno de la que fuese una pequeña empresa en la década de los 90 y que hoy se perfila como uno de los programas de bienestar más ambiciosos e integrales del panorama nacional. En definitiva, una apuesta por la salud de las personas que ha acompañado a Laboratorios Quinton en su camino hacia el éxito y el crecimiento.
El valor de hablar sobre bienestar cuando nadie lo hacía
Hace tres décadas, hablar de planes de bienestar en las empresas no era, ni mucho menos lo habitual. No en España. Sin embargo, Laboratorios Quinton, que arrancaba siendo una microempresa con vocación de crecimiento, integraba ya, por aquel entonces, el concepto del bienestar en su ADN, como algo ligado a la propia prosperidad de la organización. Un programa de bienestar y prevención que nació en el mismo momento de constitución de la empresa, en 1996.
“Mi padre tenía esa idea, esa percepción de que no solo hay que trabajar bien sino en un ambiente cómodo”. Francisco Coll, actual director general de Laboratorios Quinton, se refiere así a Joan Miquel Coll, quién adquirió la patente francesa para abrir nuevos laboratorios en Alicante. “Mi padre se preguntó: qué podemos aportar, como pyme, para que el trabajador se sienta realmente comprometido aquí”, explica Francisco Coll.
“Todas nuestras medidas están enfocadas a mejorar la salud, por eso lo llamamos un laboratorio de bienestar”, Francisco Coll.
Dicha vocación de cambio, de mejora y de liderazgo transformador se encarna ahora en la figura de la cúpula directiva de los laboratorios, con Francisco Coll a la cabeza. Coll, de hecho, se define como el principal defensor de esa necesidad de incorporar la prevención y los hábitos de vida saludables en el día a día. No en vano, señala: “He sido una persona muy deportiva y, dentro de la empresa, ha habido entrenador personal, fisioterapeuta, preparamos eventos deportivos…”. En definitiva, toda una apuesta deportiva que el mismo hace desde una perspectiva muy personal.
Un catálogo de bienestar completo y a la carta
Ese fue el origen de un catálogo muy amplio de acciones encaminadas a mejorar el bienestar de la plantilla. Un catálogo de bienestar donde las medidas de conciliación cobran un papel relevante y que incorporan el horario flexible, por ejemplo, indispensable para la mayoría de padres y madres de la plantilla.
“Queremos atraer con una empresa que es una pyme al talento ofreciendo un salario emocional que es muy importante”, Francisco Coll.
Uno de los hechos más destacados de este catálogo es, además de sus múltiples acciones a disposición de la plantilla, su afán de personalización, de ajustarse a las necesidades de cada uno de los trabajadores y trabajadoras. De hecho, ha sido diseñado, tal y como señala Coll, para que “cada trabajador coja de esas medidas lo que crea conveniente para mejorar su salud y su bienestar”. Tal flexibilidad confiere un mayor valor, si cabe, a este programa. Este catálogo, además, tiene un doble valor, y es que sirve como pilar fundamental de un salario emocional que esta pyme de biotecnología puede emplear para conseguir dos grandes retos de cualquier empresa hoy en día: fidelizar a su plantilla y atraer a jóvenes talentos. En definitiva, tal y como señala su director, ver en el salario emocional no un gasto, sino una inversión en profesionales que apuntalen el futuro de la empresa.






