Son pocas las empresas que aún no han comprendido que apuntalar su éxito pasa por apuntalar el éxito de sus equipos. ¿Cómo? Ayudándoles a crecer en lo profesional y en lo personal. Solo así los talentos se sentirán completamente alineados con los objetivos de la corporación para la que trabajan. Y solo así se volcarán en alcanzarlos porque, hacerlo, significa remar en favor de los suyos propios.
Sin embargo, aunque este precepto parece asumido. Sí son muchas las que aún no han dado pasos firmes al frente. Es decir, las que han analizado qué desean realmente sus trabajadores y trabajadoras: qué necesitan para desempeñar sus tareas de manera correcta, qué les motiva a seguir día tras día intentando hacer las cosas mejor, qué buscan para su futuro profesional…
Que la plantilla alcance su máximo potencial y aspiraciones es el punto de partida para consolidar el desarrollo empresarial.
Los cinco pilares del equilibrio empresarial
Para aquellas empresas que no han iniciado este camino hacia el conocimiento de sus talentos, existen cinco pilares por lo que pueden comenzar. Cinco factores que posibilitan éxito y bienestar, es decir, desarrollo profesional y empresarial. A saber:
- La conciliación real: facilitar modelos híbridos de trabajo, modelo de trabajo en remoto, flexibilidad de la jornada laboral y de los periodos de descanso así como una verdadera desconexión digital. Este tipo de medidas evitan el cansancio físico de los y las trabajadoras y ese estrés continuado, que muchas veces acaba en ansiedad, en ese no llegar a nada.
- La reorganización de las cargas de trabajo: evitar el síndrome del burnout es fundamental, especialmente en sectores donde las tasas de rotación y absentismo por incapacidad temporal se tornan, a menudo, incluso inasumibles. Un trabajador quemado es un trabajador desconectado de su empresa y de su actividad.
- Garantizar la salud integral: Ofrecer un amplio paquete de beneficios corporativos significa apoyar a los empleados en la preservación de su salud física, mental y emocional. Programas de nutrición, asistencia psicológica, inversión en ergonomía en el puesto de trabajo…, son elementos que suman para retener talento mediante una política de retribución emocional.
- Incrementar la capacidad adquisitiva: En una década donde el acceso a la vivienda parece imposible o donde la inflación siempre acecha, ofrecer paquetes de retribución flexible, orientados a mejorar la capacidad adquisitiva de las plantillas sin elevar los costes salariales, es un opción cada vez más valorada por las corporaciones.
- Desarrollo y reconocimiento: Brindar oportunidades continuas de formación y planes de carrera y promoción claros y personalizados logran que el trabajador se sienta valorado y reconocido. De lo contrario, todo lo invertido en su formación podría acabar por beneficiar a la competencia. Para ello, es necesario instaurar un clima de transparencia y equidad.
En la implementación de un programa de bienestar corporativo que sea de carácter integral, es decir, que se sustente sobre estos cinco pilares, como mínimo, debe comenzarse por analizar las necesidades y aspiraciones propias de cada plantilla. Solo así la compañía podrá ofrecer soluciones personalizadas, realmente eficaces frente a los problemas detectados, capaces de apuntalar el bienestar de los empleados y empleadas y, con ello,. el éxito de la organización.
Las empresas que ya apuestan por ese equilibrio
Ahondar en este tipo de acciones supone una reducción drástica de los niveles de absentismo, una menor rotación de personal y un aumento no solo de los niveles de productividad de la organización, sino de capacidad de transformación, resiliencia o innovación.
De hecho, aquellas empresas que llevan años invirtiendo en estos cinco pilares, como son las organizaciones que forman parte del HUB del Bienestar de MEES, han dado buena cuenta de ello.
Tanto es así que el pasado 29 de abril, cuando el HUB BIENSTART presentó su IV Estudio sobre Planes de Bienestar en la Empresa Española, algunas de ellas como Santalucía, Ferrer, Redexis, Redeia, ING, Mahou San Miguel, Cívica, Navantia, Healthy Minds, Wellhub o Refruiting dejaron claro que este conjunto de medidas deben entenderse como una cuestión de rediseño del trabajo, con impacto directo en la productividad, el compromiso y la sostenibilidad empresarial.
Lidia Martínez, experta en bienestar en entornos de trabajo y autora de Equipos sostenibles, “un libro para profesionales que no quieren elegir entre resultados o bienestar”, aprovechó su intervención en el acto para recordar, por ejemplo, que frente a modelos generalistas, es necesario una hiperpersonalización. En otras palabras: entender en qué momento vital está cada persona y cómo influyen las dinámicas del equipo en su bienestar. Porque, como señaló, incluso equipos que funcionan pueden generar malestar si no se gestionan adecuadamente las relaciones internas.




