Se trata de uno de los problemas que más puede afectar los beneficios del negocio, sino también la relación entre los diferentes departamentos de nuestra empresa y a sus equipos de trabajo.
Si estas ausencias se vuelven constantes, o los retrasos de nuestros empleados son cada vez más frecuentes, sería mejor indagar más a fondo acerca de qué está causando este inconveniente.
El absentismo laboral: ¿qué es?
Se trata de uno de los principales problemas a los que se podría enfrentar una empresa, la ausencia de los empleados, de forma justificada o no, resulta un problema que debe ser solucionado con rapidez.
Una definición para entender qué es el absentismo
Es aquello que ocurre cuando un empleado se ausenta de algún acto o función en la empresa. Es decir, son ausencias o retrasos, justificados o no. Es decir, también hace referencia a la ausencia justificada: cuando un empleado comunica a la empresa la causa de su ausencia o retraso y se disculpa por ello.
Diferencia entre ausentismo y absentismo laboral
Realmente no hay diferencias entre ambas palabras, significan exactamente lo mismo. La única diferencia, si se quiere ver así, es que la forma “ausentismo” se usa más comúnmente en el español del continente americano. Mientras que la forma “absentismo” es más frecuente en España.
Cifras claves sobre el absentismo laboral en España
De hecho es más frecuente de lo que se cree. La tasa de absentismo en España en 2020 fue de aproximadamente 7,1%, estos datos según la compañía de RR.HH Adecco. Esto quiere decir, que en este año, cada empleado se ausentó de su puesto casi 100 horas por año de media. Esta es la tasa de absentismo más alta en el país en la última década.
Esto supone un gasto para las empresas y el estado de nada más y nada menos que casi 8.000 millones de euros en prestaciones por incapacidad temporal en la Seguridad Social. Y para las empresas, el gasto es de más de 7.000 millones de euros.
Por su parte, muchas empresas optan por utilizar softwares para gestionar las ausencias, vacaciones y demás parámetros que afectan a las empresas, de forma que puedan detectar inconvenientes entre sus empleados rápidamente y de forma más sencilla. Descubre más acerca de las características claves de un programa de gestión de ausencias.
Los 4 tipos de absentismo laboral
Aunque el alma del absentismo es igual, aún así es posible diferenciar cuatro tipos de absentismo laboral, y según los sociólogos se clasifican en:
La ausencia justificada
Como hemos mencionado, el absentismo no diferencia entre ausencias justificadas o no. Por lo que el absentismo justificado hace referencia a cuando el empleado avisa con antelación que no podrá presentarse al trabajo y lo justifica con alguna de las siguientes posibilidades: enfermedad, maternidad, obligaciones electorales, intervenciones quirúrgicas o visita al médico, entre otras.
La ausencia injustificada
En este caso, el trabajador no solo no acude a su puesto de trabajo, sino que además, no ha avisado con antelación. Además, en la mayoría de los casos no se realiza por alguna de las posibilidades mencionadas anteriormente.
Sin embargo, se le debe solicitar igualmente justificar su ausencia, esto bajo la amenaza de ser despedido por falta de disciplina profesional.
El absentismo presencial
Quizá es uno de los más preocupantes. Este tipo de ausentismo laboral se caracteriza porque el empleado sí acude a la empresa de forma física, sin embargo, no lleva a cabo las tareas que tiene asignadas. Por supuesto, no existe justificación para ello.
El absentismo emocional
En este caso, aunque el empleado se encuentre en el puesto de trabajo y de hecho lleva a cabo sus tareas mental y emocionalmente “se encuentran en otro lado”, esto puede deberse a falta de motivación, organización o experimenta alguna molestia.
Las causas y consecuencias del ausentismo laboral son numerosas
Realmente hay una gran cantidad de factores que pueden ocasionar absentismo, estas pueden estar vinculadas directamente al trabajador, como por ejemplo: enfermedades, motivos familiares, problemas personales, falta de motivación, etc.
O por el contrario, vinculadas a la empresa, como un ambiente laboral inadecuado, falta de supervisión, problemas laborales, remuneración inadecuada, etc.
Las causas justificadas
- Enfermedades : se pueden presentar casos ficticios o exagerados. Sin embargo, es necesario incluir aquellas enfermedades reales, justificadas y/o crónicas.
- Motivos familiares : debido a la necesidad de cuidar a otro familiar, compromisos, accidentes, etc. Este ausentismo puede justificarse y notificarse. Esto también incluye la enfermedad de un niño o nuestra pareja, hasta el fallecimiento de algún familiar.
- Motivos de fuerza mayor : se produce por razones que no podemos controlar, como demasiado tráfico o problemas en el transporte público.
- Motivos personales : el estrés laboral, visitas al doctor, exámenes académicos, o algunos otros inconvenientes que puedan afectar el autoestima pueden ser justificados.
Las causas por parte de la empresa
- Insatisfacción laboral : sucede cuando los empleados no se sienten comprometidos con la empresa y se manifiesta precisamente con una ausencia a su puesto de trabajo.
- Falta de supervisión : debido a la inexistencia de controles y evaluaciones, la organización se vuelve improductiva y vulnerable a la ausencia laboral.
- Falta de estímulos : en caso de que la empresa no sea capaces de cumplir las aspiraciones de sus empleados, es posible que se presenten absentismos.
- Malas condiciones : si el espacio de trabajo no es el adecuado, puede afectar el rendimiento del empleador, así como el clima de la empresa como tal.
- Accidentes de trabajo y riesgos laborales : en caso de que la salud del empleado esté en riesgo, su rendimiento y compromiso se podría ver mermado.
Las consecuencias
Entre tanto, el absentismo fuera de control limita notablemente la capacidad de la empresa para cumplir con los objetivos, por lo que se pueden presentar retrasos en la producción, atencion del cliente o ineficiencia al momento de realizar actividades básicas, lo que repercute en la imagen corporativa y en la rentabilidad de la misma.
Además, este tipo de ausencias sin aviso hace que sea necesario que otro empleado lo cubra, lo que significa pagar horas extras, y si el problema es frecuente, creará un ciclo que disparará los costes.
Incluso las mejores organizaciones pueden perder la motivación si se encuentran constantemente cubriendo las ausencias laborales de otros y finalizando sus tareas.
Mientras que los supervisores tienen la difícil tarea de ajustar y poner más presión en la espalda del resto de empleados para lograr cumplir las metas, lo que vuelve el ambiente laboral muy tóxico y podría ocasionar más absentismos.




