El concepto ‘zona de confort’ es muy popular en ámbitos como el del coaching o la psicología, desde hace unos años. Podríamos definirlo como el comportamiento que nos impide el desarrollo personal pero que nos permite vivir en una aparente seguridad, ya que no emprendemos riesgos que conlleven cambios en nuestra vida. El experto en management Alasdair A. K. White llama a esa manera de vivir ansiedad neutral. No hay sobresalto pero tampoco habrá crecimiento, al no variar nunca nuestras conductas. Lo que hoy percibimos como cómodo a la larga puede generar estados emocionales negativos.
7 conceptos sobre la zona de confort
A través de estos siete conceptos, que empiezan con una clasificación muy clarificadora, profundizamos en este concepto que debemos reconocer en nosotros si buscamos adentrarnos en un proceso de crecimiento personal:
Clasificación
El sociólogo Carlos Hernández distingue entre tres zonas de actuación de cada persona:
a) La zona cómoda: en la que nos encontramos la mayoría de las veces. Es la zona de los hábitos.
b) La zona de reto: Aquella donde entramos si rompemos hábitos. Nos tenemos que esforzar por aprender y gestionar lo que no conocemos.
c) La zona de fracaso: Aquella a la que llegamos cuando no hemos conseguido afrontar nuestro reto.
Finalidad
Un barco atracada en un puerto está seguro, pero no es la finalidad para la que fue construido William Shed
Emoción
El autor Albert Riba Trullols, en su obra ‘Mamut o Sapiens’ (Empresa Activa, 2013) determina que la zona de confort está formada por dos vertientes: la económica, que nos permite vivir de una manera más o menos organizada y, la más importante, la emocional, es decir aquel equilibro que nos hace sonreír cada día, que nos proporciona alegría. Hay que equilibrara la zona de confort incluyendo las emociones.
Cerebro moldeable
Mario Alonso Puig subraya, en su libro ‘Reinventarse’ (edita Plataforma, 2012), subraya la necesidad de dejar atrás las creencias limitantes. “Parte de las experiencias que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida son esenciales para la supervivencia y, por lo tanto, están muy bien donde están. Sin embargo, otras experiencias sonprofundamente limitantese impiden la adaptación ante entornos inciertos y cambiante. Dejarlas atrás implica un cambio que hace de la mente un órgano más capaz. Tanto que al darse esa variación modificamos físicamente la estructura de nuestro cerebro. Por eso el doctor Alonso Puig recuerda a D. Santiago Ramón y Cajal que decía que cualquiera puede ser escultor de su propio cerebro.
Vida
La vida empieza al final de tu zona de confort. Así que si te estás sintiendo incómodo ahora mismo, que sepas que el cambio que está sucediendo en tu vida es un principio, no un final Neale Donald Walsch
Incertidumbre
Fernando Botella, experto en gestión de personas, afirma que “la incertidumbre no gestionada, no normalizada, provoca miedo al cambio, inmovilidad, te conecta con el pasado. Paraliza la creatividad. Impide encontrar nuevas oportunidades. La gestión adecuada, con coraje, de la incertidumbre no es seguridad, es valentía. Lo seguro no es compatible con lo vivo. Es confort, comodidad, falta de exigencia. Desde la seguridad no se toman decisiones, no se buscan nuevos caminos. Nos paramos.
Satisfacción
Cuando usted sale de su zona de confort y funciona, no hay nada más satisfactorio. (Kristen Wiig)




