Por todos y todas es sabido que los turnos de trabajo suponen un riesgo, un acicate para el deterioro de la salud en las personas trabajadoras. Sin embargo, no siempre se conocen las soluciones al respecto. Si el 2024 se ha caracterizado por la importancia concedida al bienestar en las empresas, 2025 debería coger el testigo y hacer hincapié en las estrategias efectivas de bienestar laboral o wellbeing corporativo para quienes trabajan a turnos.
Los problemas de trabajar con sistemas de turnos
Está comprobado que los turnos de trabajo impactan de manera directa sobre la salud de las personas. De hecho, los turnos de noche, los de más de ocho horas, los rotativos o los que se enlazan sin el descanso suficiente merman sobremanera la salud física y mental de los empleados y empleadas.
Los turnos en el trabajo incrementan el riesgo de padecer enfermedades (fatiga crónica, problemas gastrointestinales, hipertensión, cardiopatías, etc.), agravan los problemas de salud ya existentes y aumentan las probabilidades de sufrir accidentes y/o lesiones, además de reducir el nivel de productividad.
Tal y como señala el INSST respecto al trabajo a turnos, “el desajuste horario y la falta de sueño puede producir fatiga y falta de atención, que conllevan un descenso del rendimiento y una mayor probabilidad de cometer errores”.
Entre los efectos para la salud de los sistemas a turnos, el INSST (Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo) destaca también una importante alteración de la vida familiar y social: “Un horario de trabajo que entre en conflicto con las responsabilidades personales o familiares puede generar problemas tanto en el hogar como en el trabajo. Las personas que trabajan a turnos y tienen obligaciones familiares pueden tener mayores problemas de sueño, debido a que sacrifican tiempo de su descanso para cuidar o para pasar tiempo con la familia o su entorno social”.
Estrategias efectivas de bienestar laboral en sistemas a turnos
Pero ¿cómo contrarrestar esta situación en organizaciones donde el sistema a turnos es inherente a la actividad empresarial? Estamos hablado de personal sanitario, de seguridad, de plantillas a producción… La lista es larga.
Pues bien, promover el bienestar de estas personas ha de comenzar por garantizar un modelo de empresa saludable. Es decir, ese que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha de ser seguro y resiliente, donde poder trabajar “sin enfermar o lesionarse, y con oportunidades para mejorar su salud física y mental y su bienestar social”. Y no solo porque este tipo de empresas suponen una palanca de cambio hacia una sociedad más saludable y, por tanto, satisfecha, sino porque dan lugar a un tipo de actividad más productiva, competitiva y de futuro.
La buena noticia es que existen múltiples metodologías para mejorar el bienestar en las empresas incluso cuando existe una organización del trabajo a turnos.
Estas son cinco de las respuestas y medidas preventivas:
1. Dar a conocer el calendario de turnos con suficiente antelación. Que este sea transparente, cumpla lo dispuesto en la legislación vigente y en el convenio colectivo respecto a las pausas necesarias para el descanso y se respete. Esto permitirá a las personas mejorar su conciliación a largo plazo y planear sus periodos de descanso con antelación.
2. Fomentar el diálogo y la comunicación abierta con la plantilla en busca de la máxima flexibilidad. Es decir, abrir la oportunidad de acordar los turnos en la medida de lo posible y de favorecer los cambios cuando sea necesario o la flexibilidad horaria.
3. Apostar por el turno de noche solo cuando sea estrictamente necesario y reducir la carga de trabajo durante el mismo. Y en caso de poder ofrecer días de descanso, intentar que estos faciliten la conciliación familiar de los y las trabajadoras.
4. Organizar pausas dentro de la propia jornada. Se trata de una medida necesaria para favorecer el descanso y evitar la fatiga o los trastornos derivados, como por ejemplo, los alimenticios.
5. Desarrollar un plan de formación sobre el cuidado activo de la salud. Este puede incorporar una basta oferta de talleres, charlas o píldoras informativas online sobre: alimentación adecuada, hábitos de vida saludables, actividad física, mejora del sueño o gestión del estrés para quienes trabajan a turnos.
Soluciones comunes a problemas globales
A este tipo de soluciones pueden sumarse aquellas propias de los espacios de trabajo saludables. Por ejemplo:
- Un sistema de vigilancia de la salud a través de servicios médicos.
- La oferta de servicios de fisioterapia, psicología, etc. dentro de las instalaciones.
- Fomento de las relaciones interpersonales positivas para un buen ambiente laboral que ofrezca mayor seguridad y protección mutua.
- Sistema de recompensas y reconocimiento del trabajo, es decir, del esfuerzo llevado a cabo por los equipos para aumentar su satisfacción.
- Creación de planes de capacitación y planes de carrera que propicien el crecimiento profesional para aumentar la motivación y el compromiso.
- Una cultura de empresa basada en la igualdad de oportunidades, la inclusión, la diversidad y la equidad.
- La oferta de beneficios a través de planes de compensación y retribución flexible (ticket guardería, abono transporte, seguro médico, participación en la empresa a través de stock options…) contribuyen de igual manera a incrementar el bienestar de las plantillas. ¿Cómo? A través de una amplia oferta de servicios añadidos para mejorar la salud física y mental de las personas, también sus posibilidades de conciliación y su capacidad adquisitiva.







