La Navidad es una de las épocas que, para bien o para mal, más repercute en la actividad laboral y en la productividad y rendimiento de los trabajadores. Para las empresas que se dedican al turismo, a la restauración o al comercio es uno de los mejores períodos, pero no sólo por los festivos y vacaciones, sino también por las reuniones familiares propias de estas fechas. Los regalos, viajes o comidas son los principales impulsores de los sectores mencionados.
Sin embargo, para las organizaciones que están más alejadas del espacio del ocio esta época no es tan positiva. Por un lado, su actividad disminuye de manera considerable y por otro, sus trabajadores, al no estar tan activos, es probable que vean mermada su productividad.
La cantidad de festivos acumulados durante los meses de diciembre y enero, la posibilidad de coger vacaciones, las reuniones familiares y la disminución de la carga de trabajo pueden provocar que los trabajadores no rindan de la misma manera que durante el resto del año.
Además, nos encontramos en una época en la que sentimientos como la tristeza o la melancolía se hacen más notables. La falta de algunos seres queridos o el hecho de no poder disfrutar de las navidades junto a ellos, puede provocar que los trabajadores estén más afectados.
Según expertos como Jeroen Sangers, fundador de El Canasto, “debemos aceptar que, de vez en cuando, necesitamos un período en el que tomamos las cosas con más tranquilidad para recargar las pilas y volver a rendir al 100%”. Sin embargo, hay ciertas recomendaciones o pautas que nos pueden ayudar a mejorar la productividad o, al menos, obtener otro tipo de beneficios:
– Prioriza las tareas: Puedes desarrollar una agenda en la que ordenes, atendiendo a la prioridad, las tareas pendientes. Si no logras concentrarte completamente, utiliza la técnica Pomodoro, que consiste en trabajar durante 25 minutos seguidos y descansar otros cinco.
– Propósitos de Año Nuevo: Aprovecha estas semanas, en las que la carga de trabajo disminuye de manera considerable, para reunirte con tus compañeros de trabajo. Haz balance de todo lo ocurrido durante el año y comparte con ellos los propósitos u objetivos para el 2018.
– Escucha y presta atención a tu equipo: En línea con lo anterior, es recomendable que no establezcas los objetivos o metas pensando sólo en tus necesidades. Escucha a los trabajadores porque pueden salir propuestas muy originales.
– Sé más flexible: Son fechas muy familiares y es importante compartir tiempo con nuestros allegados. Si estás a cargo de un equipo de personas, trata de ser más flexible, dando días libres o vacaciones y repartiendo la carga de trabajo equitativamente. Esta pauta puede ser fundamental para evitar el famoso síndrome Burnout o del trabajador quemado.
– Mejora las relaciones con tus clientes o colaboradores: Como hemos comentado anteriormente, en estas fechas la carga de trabajo suele disminuir, así que aprovecha para tener con ellos una charla más relajada.
Si crees que estas fechas te afectan de manera especial y ves afectada tu productividad, te recomendamos el blog y los podcasts de Olga Colino, con los que aprenderás a ser más eficiente, lograr tus objetivos personales y profesionales y gestionar tu tiempo de la manera más óptima.





