El color anaranjado de la calabaza indica su riqueza en betacarotenos, que ayudan a mantener las defensas. Es una buena fuente de hidratos para reponer energía, ayuda a reponer los líquidos y sales después de hacer ejercicio por su contenido en agua y potasio. Se digiere fácilmente y ayuda a mantener los nervios y evitar los problemas intestinales. Si no sabes cómo incorporarla en tu dieta, esta puede ser una buena opción: en ensalada tempada y acompañada de espinacas, cebolla y almendras.
Ingredientes
- 2 rodajas de calabaza grandes
- 1 cebolla
- 1 bolsa de espinacas frescas
- 2 cucharadas de almendras cortadas
- 1 cucharada de aceite de oliva vírgen extra
- 1 cucharada de chutney de naranja y jengibre
Elaboración
- Pela y corta en dados las rodajas de calabaza y parte en 4 trozos la cebolla.
- Coloca los vegetales en una fuente en el horno a 120ºC y añade la cucharada de aceite.
- Deja en el horno unos 20 minutos o hasta que la calabaza y la cebolla estén tiernas y un poquito doradas.
- Pasa las verduras a una fuente de ensalada para servir templada, añadiendo las hojas de espinacas frescas en el último momento para que estén crujientes.
- Decora con las almendras fileteadas y un par de cucharadas de chutney de naranja y jengibre que puedes sustituir por mermelada de naranja amarga diluida en 2 cucharadas de vinagre.
- Coloca los vegetales en una fuente en el horno a 120ºC y añade la cucharada de aceite.
- Deja en el horno unos 20 minutos o hasta que la calabaza y la cebolla estén tiernas y un poquito doradas.
- Pasa las verduras a una fuente de ensalada para servir templada, añadiendo las hojas de espinacas frescas en el último momento para que estén crujientes.
- Decora con las almendras fileteadas y un par de cucharadas de chutney de naranja y jengibre que puedes sustituir por mermelada de naranja amarga diluida en 2 cucharadas de vinagre.




