Es frecuente adentrarse en este periodo de celebración con una mezcla de sentimientos encontrados. Pensar en unos días de descanso es un placer, aunque entrar en el frenetismo de compras, comidas y cenas copiosas, visitas y viajes que incluyen el portátil en la maleta, parece que puede alejarnos de aquel estribillo de “oh dulce Navidad”.
Encontrar el equilibrio adecuado entre las fiestas y el descanso, contribuirá a hacer de estas fechas un momento especial y significativo. Es habitual, por propio automatismo social, dedicar tiempo a pensar en regalos, comidas y ropa, pero nos olvidamos de planificar a que ritmo queremos hacer todo esto.
¡Pongamos atención también a nuestros momentos de descanso y cuidado personal!
Cómo en cualquier otro asunto, cada uno tenemos unas circunstancias particulares, que sólo nosotros conocemos. ¡Sigue leyendo!, y…coge papel y lápiz, para anotar cuando vas a realizar tu planificación.
La planificación te ayudará mucho a organizar y establecer tus tiempos de descanso, también es necesario ser flexible porque las cosas no siempre salen según lo programado. Acepta los cambios con calma y reajusta donde sea necesario. Admite que puedas desbordarte, abrumarte, frustrarte, y en ese caso trátate amablemente.
Veamos algunas ideas, de cómo abordar el descanso en Navidad:
1. Prioriza tus actividades:
- Haz una lista de todas las actividades y compromisos que tienes durante estas navidades. Paralelamente, haz una lista con las actividades y compromisos que igualmente debes hacer que son ajenas a estas fiestas.
- Después priorízalas según la importancia e interés para ti.
2. Establece límites de tiempo:
- Asigna un tiempo para las actividades y compromisos que has creado previamente. Añade un tiempo extra, para imprevistos como colas de espera, atascos, devoluciones, etc.
- Considera las compras online, considerando sus pros y contras. Aquí ¡cuidado! con no comprar más de lo que realmente quieres, y recuerda la posibilidad de retrasos de entrega en estas fechas.
3. Crea límites para decir: No puedo
- Este punto es especialmente importante, ya que en estas fechas, las invitaciones y propuestas se suelen multiplicar, o triplicar y tenemos que darnos la posibilidad de limitarlo.
- Apóyate en tu lista de prioridades y no temas limitar. No llenes tu agenda hasta el tope.
4. Delega responsabilidades:
- Es una buena ocasión para repasar este aspecto personal.
- Igualmente hay que saber en quien delegar y cómo hacerlo.
- Utiliza la practicidad, pero ¡delega!
5. Organiza el presupuesto:
- Considera lo que quieres o puedes gastar, tanto a nivel personal como con terceros. Esto te ayudará a ahorrarte el estrés financiero.
¿Y mi tiempo de descanso?
Para responder a esta pregunta, lo primero, es tomar nuestro descanso como parte prioritaria de toda la planificación. Y después, preguntarnos ¿cómo quiero y cómo puedo yo descansar?
Una planificación consciente es ser realista acerca de nuestras capacidades y disfrutar de las festividades de una manera que se alinee con nuestros valores y necesidades personales.
Programa momentos de tranquilidad y relajación para evitar el agotamiento.
A veces descansar supone simplemente desacelerar el ritmo, otras, reducir el número de actividades y obligaciones, o también incorporar cosas que nos hagan sentirnos bien. Algo en lo que no solemos darnos cuenta es que simplemente el hecho de poner atención en lo que estamos haciendo produce un estado de calma y bienestar. Es decir, estar presentes.
Aquí tienes algunas ideas de actividades propias de la Navidad, que pueden servir para conectar contigo o con los de tu alrededor si las realizas con atención, con calma.
Elige, de nuevo, las que más te hagan disfrutar, y que se puedan ajustar a tu planificación.
- Decorar la casa de manera relajada, oyendo música, o con velas aromáticas o incienso. Disfruta del proceso.
- Hacer manualidades, creando adornos navideños. Disfruta de los colores, las texturas, la creatividad.
- Prepárate una bebida caliente, tomándola sin prisa.
- Sal a pasear, disfruta del ambiente de esta época.
- Lee algo diferente a lo habitual. Tal vez historias de navidad, o cuentos o poesías.
- Dedica unos minutos para meditar.
- Busca un momento para rezar.
- Haz una lista de agradecimientos.
- Relájate en un sofá, busca una manta y mira tus películas navideñas.
Podrás estar conectado con esta época, a la vez que sentir también su lado para disfrutar con tranquilidad. Haciendo tus elecciones.
Por último, dos consideraciones más:
- ¡Celebra! las tradiciones que sean más significativas para ti y tu familia. De nuevo, selecciona, prioriza, sin intentar llegar a todas. Elige las que más te llenen de alegría, de paz, de calma.
- Y no podemos terminar sin mencionar la parte de dolor que también estas fechas pueden traernos al no estar con las personas que desearíamos, o bien porque se fueron, o bien porque están lejos. En este caso podemos validar nuestras emociones dándonos espacio y tiempo para ello. Agradeciendo el amor que nos han dado y tal vez, perdonando también las heridas. Sea cual sea, el caso de cada uno, busca también el momento.
¡Vamos! Lápiz y papel. Planifica, haz tu lista y cuídate conscientemente.
Felices fiestas
Máster en Mindfulness por la Universidad de Zaragoza
Certificada en Terapia de Compasión basada en estilos de Apego




