El risotto es uno de los modos más comunes de cocinar arroz en Italia. Es una comida originaria de la zona noroeste del país, concretamente del este de Piamonte y el oeste de Lombardía. Hoy os presentamos una forma muy atractiva de prepararlo, al incorporar todo el sabor de las gambas y las vieras, acompañadas de un caldo de pescado.
Antes de ponerte manos a la obra debes saber que el risotto debe quedar ligado (cremoso pero no caldoso), y para ello es necesario utilizar variedades de arroz como el carnaroli o el arborio; de grano blanco, redondo, poroso y muy rico en almidón, perfectas por tanto para conseguir esa textura cremosa deseada en estos platos.
INGREDIENTES
– 350 g de arroz carnaroli
– 400 g de gambas
– 4 vieiras
– 1 cebolla
– 1 diente de ajo
– 1 litro de caldo de pescado
– 1 vaso y medio de vino blanco
– 1 limón
– Perejil, sal y pimienta al gusto.
Ingredientes para 4 personas. Tiempo de elaboración: 30 minutos. Dificultad de la receta: Media
ELABORACIÓN
1. Limpia bien las gambas, quitándoles la cáscara y la cabeza.
2. Corta la cebolla y el ajo, y ponlo en una olla junto a las cabezas de las gambas. Añade además medio vaso de vino blanco y medio vaso de agua, y déjalo cocer durante 8 minutos.
3. Pasado este tiempo, tritúralo todo y pásalo por un chino. Pon el líquido resultante en otra olla añadiéndole el arroz Carnaroli.
4. Cuando el arroz se empiece a dorar añade el resto de vino blanco (un vaso), sin dejar nunca de remover el contenido de la olla.
5. Cuando el vino se haya evaporado, añade medio litro de caldo de pescado caliente, y déjalo a fuego medio unos 17-18 minutos.
6. Sin dejar que se evapore, ves añadiendo el medio litro de caldo restante poco a poco, sin dejar de remover. Es importante evitar un exceso de líquido en la olla, pero sin que tampoco se nos quede seco el arroz.
7 – Cuando queden unos 5 minutos para terminar la cocción, añade las colas limpias de las gambas, el perejil, la sal y la pimienta (al gusto).
8 – En una sartén muy caliente o plancha dale un toque a las vieiras para que se doren y colócalas encima de cada plato de risotto con la ralladura de la piel del limón para decorar y dar aroma. El risotto se sirve caliente y un poco caldoso.






