Plan de entrenamiento anti-estrés

por | Ene 20, 2017

Con el ritmo de vida al que estamos sometidos en nuestro día a día y con la cantidad de trabajo que tenemos, es difícil mantener el optimismo. Pero como dice Alex Rovira en su libro “La buena crisis”, estamos en un momento de oportunidades que no debemos dejar de aprovechar.

Combate el estrés poniendo en práctica estos consejos tanto en casa como en el trabajo y apunta las claves para una correcta alimentación y una buena relación con la pareja para evitar conflictos no deseados.

EN CASA

1-Empezar el día con omega-3. Un desayuno rico en ácidos grasos omega-3 nos llena de energía y nos ayuda a mantener el buen humor y evitar la depresión. Podemos incluir en nuestra primera comida del día alimentos como el salmón, atún, caballa, nueces, semillas de lino, etc. Es imprescindible no saltarse el desayuno, pues es la comida más importante del día para cargarnos de energía y así, poder hacer frente a los malos momentos.

2-Energizar el día con aromaterapia. Los aceites esenciales tienen un potente efecto sobre nuestro estado de ánimo. Para empezar, bastan dos esencias muy eficaces: la menta, para tener energía, y lavanda para relajarnos. Podemos tener a mano unos pequeños botes de aceite esencial para disolver en un vaporizador de agua y aromatizar cada habitación. También podemos disolver unas gotas en aceite para aplicarnos un masaje, añadirlas al agua del baño o, simplemente, olerlas.

3-Despertarse haciendo cinco minutos de ejercicios respiratorios. Nada más salir de la cama podemos estirarnos con el saludo al sol, hacer unos minutos de pilates o realizar una respiración energética a través del QiGong. Cualquier ejercicio que se centre en la respiración es útil para recargar energía a primera hora, calmar los nervios y ayudarnos a empezar el día con equilibrio y buen humor.

4-Dejar todo preparado la noche anterior. Llegar tarde es la peor manera de empezar el día. Si somos de los que se nos pegan las sábanas, nada mejor que dejar la ropa, la bolsa de gimnasio, y hasta el desayuno preparado para ganar unos minutos al despertador y que podamos salir de casa alimentados y con la ropa en su sitio. Seguro que el día se nos da mejor cuando llegamos a tiempo y no tenemos que buscar excusas.

5-Entrenar a primera hora. Si queremos empezar bien el día, podemos probar a madrugar para ir al gimnasio, hacer un circuito en casa, andar o correr. Pero si quieres probar una experiencia desestresante te aconsejamos ir a nadar a primera hora de la mañana. No solo empezarás el día cargado de endorfinas, además es cuando menos gente hay y mejor puedes aprovechar el tiempo.

 

EN LA DESPENSA

1-Empezar el día con un desayuno de avena, como el muesli natural. La avena es un cereal calmante, por un lado aporta hidratos de carbono complejos, evitando altibajos con la glucosa y aportando energía de forma constante. También es rica en vitaminas B, tonificantes nerviosas, aporta proteínas, hierro, calcio y silicio. Además contiene avenina, un reequilibrante natural del sistema nervioso.

2-Tener a mano un plátano, ya que es rico en potasio y triptófano, que aumenta los niveles de serotonina.

3-Si sentimos ansiedad por alimentos dulces, podemos probar una onza de chocolate negro de más del 75% de pureza. Los antioxidantes y flavonoides nos ayudarán a controlar la tensión arterial y, además, evitan los picos de glucosa que producen otros dulces.

4-Tomar aguacate, es rico en potasio y vitamina B6, una vitamina que tonifica los nervios.

5-Llevar una manzana lavada en la cartera. El simple hecho de morder la manzana es un acto relajante que ayuda a liberar la tensión de las mandíbulas.

6-Tener a mano un puñado de bayas de Goji, ya que son ricas en vitaminas C y nutrientes revitalizadores y antioxidantes.

7-Aumentar la dosis de vitaminas B, especialmente la B12, pues el estrés agota estas vitaminas y su falta ralentiza el sistema nervioso. Procura comer cada día un plato de carne magra, marisco, pescado o huevo.

8-Empezar el día con un zumo de naranja natural con una cucharadita de levadura de cerveza, otra de germen de trigo y un pellizco de polen. Así aumentamos el aporte de vitaminas y minerales que complementan tu dieta. Pero además, la mezcla tiene efecto energizante y recuperador de la fatiga física y mental.

9-Una mariscada de vez en cuando no viene mal. Los crustáceos y bivalvos como las gambas, los langostinos, los mejillones, las almejas, los berberechos, etc., son ricos en zinc, un mineral antioxidante que se agota en situaciones de estrés.

 

CON NUESTRA PAREJA

1-Utilizar la palabra “nosotros”. Un estudio realizado en la Universidad de Bekerley en California, ha encontrado que las parejas que siempre hablan en plural sobre sí mismas son más eficaces a la hora de resolver los problemas y superar las crisis. No solo de pareja, también las crisis generales.

2-Evitar las discusiones. En momentos de estrés, perdemos el control y nos dejamos llevar por la descarga de emociones de una discusión, pensando que eliminamos la negatividad. Si conocemos esto, podemos evitar las discusiones en épocas de estrés. Por un lado, si nuestra pareja está estresada, dejemos de lado nuestros problemas para ayudarla y no la carguemos más con discusiones. Si por el contrario somos nosotros los que tenemos estrés, no nos descarguemos con ella.

3-Dedicar tiempo a nuestra pareja. El estrés acaba con el romanticismo, pero mantener una relación sana es más fácil si los momentos de relax se comparten. Por muy apretada que tengamos la agenda, siempre se puede sacar una hora a la semana para hacer algo a dúo que no necesite preparación: una carrera por el parque, una cena en casa con velas o una película.

4-Dar prioridad al cariño. Un estudio británico dice que las parejas que se tocan cuando hablan dan mejores puntuaciones al cónyuge y tienen una imagen mejor de sí mismas.

5-Entrenar la vida sexual. El cerebro es el mejor órgano sexual y hay que entrenarlo para no perder facultades. Todo el mundo atraviesa malas épocas y con el estrés se pierden las ganas, pero dicen que en las épocas de crisis es cuando nacen más niños, y es que el sexo es gratis.

 

EN EL TRABAJO

1-Priorizar cada día. Hacer una lista de tareas es una ayuda para ganar tiempo y eficiencia. Debemos hacerla con optimismo y no verla como una angustia diaria para amargarnos cuando no la hayamos podido cumplir al terminar el día.

2-Hacer una parada cada dos horas. En muchos países ya es obligatorio levantarse del ordenador cada dos horas y hacer pequeñas paradas de 5 minutos. En nuestro país es algo difícil de conseguir porque preferimos estar sentados toda la mañana y levantarnos para tomar café tranquilo o ir a comer sin prisas. Sin embargo, al levantarnos cada cierto tiempo, no solo nos despejamos hablando unos minutos con los compañeros, sino que también movilizamos nuestros músculos, cambiamos la postura, evitamos lesiones de espalda y de visión e, incluso, podemos aprovechar para tomar un pequeño tentempié sano y hacer cinco comidas diarias.

3-Beber infusiones relajantes. El café es un energizante natural que en épocas de estrés no está recomendado. El cuerpo está alterado con la adrenalina que genera el estrés y no necesita cafeína para mantenerse alerta, sin embargo recurrimos a ella porque hemos dormido mal y necesitamos estar despiertos. La infusión de tila con azahar y melisa consigue que nuestro cuerpo reaccione mejor a los síntomas del estrés (insomnio, nerviosismo, cambios de humor, etc.) haciéndonos más eficaces.

4-Aprender a soltar el aire. El ejercicio consiste en ponerse de pie con los pies separados y los brazos cruzados sobre el pecho, con los dedos apoyados en los omóplatos. Dejamos caer la cabeza. Inspiramos subiendo la cabeza y alargando los brazos. Notaremos que nuestro corazón se abre y la parte superior de la espalda se arquera. Espiramos cruzando los brazos de nuevo y dejando caer la cabeza. Podemos repetir unas cuantas veces alternando el cruce de brazos.

5-Controlar la postura al sentarnos y ejercitarnos en la oficina. Una buena manera es sentarnos en un fit-Ball para mantener la espalda erguida y trabajar los músculos abdominales mientras trabajamos. Además, también podemos hacer ejercicios sencillos para relajar la postura, oxigenarnos y tonificar la musculatura.

 

POR LA NOCHE

1-No llevarse el trabajo a casa. Hacer de nuestra casa un hogar agradable donde poder relajarnos y dejar los problemas fuera es importante. Si somos de los que nos cuesta desconectar podemos ir al gimnasio o a correr antes de entrar en casa.

2-Apagar la tele y olvidarse del telediario. Las noticias, para primera hora de la mañana. Por la noche hay que buscar actividades placenteras sin caer en la decadencia del sofá y el mando. Debemos dedicar tiempo para relajarnos y encontrar un espacio para nosotros mismos.

3-La acupresión. Si notamos que nos pesan los ojos después de trabajar, podemos colocar las yemas de los dedos índices bajo tus cejas, en la parte superior del tabique, y hacer una ligera presión. Además, también podemos mover los dedos despacio a la altura de las cejas, y ejercer pequeñas presiones ascendentes hasta llegar a las sienes.

4-Volver a dormir como cuando éramos pequeños. Hay costumbres de la infancia que no deberían perderse: un cacao con galletas antes de dormir, un ratito de lectura… Hay rutinas que necesitamos tener para desconectar e irnos a dormir sin problemas.

5-Hacer el muerto. La posición de cadáver es el mejor método de desconexión que existe. Debemos tumbarnos en la cama de espaldas, con las piernas ligeramente separadas y los pies hacia fuera y los brazos con las palmas hacia arriba muy separados del cuerpo para liberar los hombros. La cara deberá estar paralela al suelo. Entonces cerramos los ojos y evitamos cualquier expresión facial, relajando la boca y analizando nuestra respiración. Aspiramos y espiramos con lentitud y regularidad. Mantenemos esta posición durante 10 minutos para conseguir dormir correctamente.

 

TRUCOS NATURALES

Flores de Bach: el remedio Rescue de Bach ha cruzado fronteras internacionales a la hora de relajar a personas estresadas, nos ponemos unas gotas bajo la lengua y solo tenemos que inspirar y espirar.

Shiatsu a medida: hay muchos puntos energéticos que podemos trabajar por nuestra cuenta para aliviar la presión. Los más efectivos son las protuberancias de la parte superior de la frente, la zona donde articula la mandíbula, el punto entre los índices y los pulgares, y los dos hoyitos que hay encima de las nalgas.

Baño anti-fatiga de sal y aceites esenciales: consiste en llenar la bañera de agua caliente y añadir medio kilo de sal marina gruesa y 30 gotas de aceite esencial relajante. Podemos hacer una mezcla con 10 gotas de 3 esencias, no más. Algunas de las esencias más relajantes son lavanda, neroli, flor de azahar, cedro, clavo, manzanilla, lemongrass, mandarina y salvia.

Ejercicios de conexión cerebral: para recuperar la concentración podemos trabajar la lateralidad conectando los dos hemisferios cerebrales, el creativo y el lógico, con estos ejercicios:

  • De pie, alzamos el brazo derecho y la pierna izquierda y nos tocamos la rodilla izquierda con la mano derecha.
  • Avanzamos con el brazo derecho como si fuéramos a correr mientras damos un paso atrás con la pierna izquierda, luego cambiamos de lado.
  • Abrimos las piernas con un salto mientras cerramos los brazos por encima de la cabeza y coordinamos el movimiento contrario cerrando piernas y abriendo brazos.
  • Rotamos el hombro derecho con movimientos circulares hacia delante mientras rotamos el hombro izquierdo con movimientos circulares hacia atrás, luego cambia de sentido.

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