¡No te quemes con el sol!

por | Jun 12, 2017

El sol es origen y fuente de vida, salud y belleza. Exponerse a él con la intensidad y el tiempo adecuados tiene efectos beneficiosos sobre el organismo (p.ej. favorece la síntesis de vitamina D, importante en la formación y mantenimiento de los huesos) además de mejorar nuestro estado de ánimo. Sin embargo, también puede convertirse en un serio peligro si nos exponemos a sus radiaciones de forma inadecuada, produciendo quemaduras en la piel (factor de riesgo del cáncer de piel), y favoreciendo el envejecimiento prematuro de ésta.

El 13 de junio se celebra el Día Europeo de la Prevención contra el Cáncer de Piel, jornada con la que se pretende sensibilizar a la población sobre la importancia de prevenir esta enfermedad con buenos hábitos y con la detección precoz. Según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), cada año se diagnostican en nuestro país unos 4.000 nuevos casos de melanoma, el cáncer de piel más agresivo, aunque los expertos consideran que el 90% pueden curarse si se detectan a tiempo. La incidencia del melanoma maligno se ha multiplicado por 15 en los últimos 50 años, y sigue incrementándose “por falta de concienciación”.

Aunque también influyen factores genéticos y hereditarios, entre el 60 y el 90% de los casos de melanoma se debe a una exposición solar inadecuada. La disminución de la capa de ozono –que provoca una incidencia más directa y agresiva de los rayos ultravioletas- y la moda de lucir bronceado, son los dos factores que más han influido en este importante aumento, especialmente desde los años 90. Al igual que ocurre en el resto de Europa, la incidencia del melanoma es mayor entre las mujeres (supone el 2,7% de los cánceres femeninos) que entre los hombre (1,5%). En las mujeres, la incidencia es mayor entre los 40 y 49 años y suele presentarse en las piernas; en los hombres, entre los 50 y 59 años y su localización es más frecuente en la espalda.  

 

Daño acumulativo

Las quemaduras por radiación ultravioleta -especialmente las sufridas durante la infancia y adolescencia-, son el principal factor de riesgo para el cáncer de piel. Los expertos recuerdan que el daño de la radiación solar es acumulativo y que, en este sentido, los primeros años de vida son clave. Hace unas semanas, con motivo de la presentación de la campaña de prevención del cáncer de piel “Hazte SkinChecker”, impulsada por la AECC, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), y los Laboratorios La Roche-Posay, expertos de estos organismos advirtieron que sufrir cinco quemaduras antes de los 20 años “aumenta en un 80% el riesgo de sufrir un melanoma en el futuro”, dato que pone de manifiesto la importancia de la prevención.

“Las alteraciones en la piel pueden detectarse con facilidad, por eso recomendamos a todo el mundo que revisen su piel periódicamente”, dicen desde la AECC. El aspecto de las lesiones que pueden presentar los cánceres de piel es muy variado. Presta especial atención a la aparición de manchas (generalmente rojizas) que pueden descamarse y sangrar, nódulos (elevaciones o prominencias redondeadas en la piel) y úlceras que no cicatrizan.

 

La regla del ABCDE en la detección del cáncer de piel

Se sospecha de la existencia de un melanoma si ves que en tu piel aparecen uno o más de estos signos de alerta o cualquier otro cutáneo anormal (sangrado, inflamación, enrojecimiento, endurecimiento, picor…)

 

 

SIGNOS DE ALERTA

A de Asimetría

Los lunares son redondos

y simétricos.

Los melanomas iniciales son asimétricos.

B de Borde

Los lunares tienen bordes

Regulares.

 

La mayoría de melanomas iniciales tienen bordes irregulares, haciendo ondas.

C de Color

Los lunares son de color

marrón claro u oscuro

pero homogéneo.

Los melanomas iniciales tienen

color no homogéneo (dos o más tonos: marrón, rojizo, negruzco).

D de Diámetro

Los lunares tienen un

diámetro inferior a 6 mm

Los melanomas tienen en general un diámetro mayor de 6 mm.

E de Evolución

 

Los melanomas siguen creciendo

y variando de aspecto.

 

 

Consejos para prevenir daños solares

Con el verano a punto de empezar y las vacaciones estivales ya cercanas para la mayoría de los trabajadores, es buen momento para recordar los consejos que ofrece la Asociación Española Contra el Cáncer a la hora de exponerse al sol

– Aplíquese un protector solar de modo generoso y uniforme sobre la piel por lo menos media hora antes de la exposición al sol.

– Renueve frecuentemente su aplicación (cada dos horas), sobre todo después de cada baño.

– Expóngase progresivamente al sol y evite la exposición solar en el periodo de máxima radiación (cuando esta es más vertical), lo que suele ocurrir entre las 12 y las 17 horas. En esas horas, utilice sombrillas, sombreros, gorras, camisetas, etc. para protegerse del sol.  

– No exponga a insolación directa a los niñ@s menores de 3 años, y en las horas de débil insolación protéjales con un fotoprotector de alta protección. La piel conserva la memoria de todas las radiaciones recibidas durante la infancia.

– Evite permanecer bajo el sol durante mucho tiempo. Además, es importante que proteja sus ojos con gafas de sol con cristales homologados capaces de filtrar los rayos UVA y UVB.

– Beba agua con frecuencia. Una piel bien hidratada también le cuidará frente a los rayos solares.

– Séquese bien después de cada baño. El efecto “lupa” de las gotas de agua favorece las quemaduras solares.

– También puede quemarse realizando cualquier actividad al aire libre. En este caso, aplíquese un fotoprotector, y utilice camiseta y gorro.

– Revise su piel de manera periódica. Si advierte que una peca o un lunar cambia de forma, tamaño y color consulte al dermatólogo.

– El bronceado con rayos UVA también puede lesionar la piel.

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