La personalización de beneficios, la flexibilidad y el bienestar laboral fueron los grandes protagonistas del webinar organizado por Mi Empresa es Saludable y Edenred.
Durante la sesión, expertos en recursos humanos y compensación analizaron cómo las empresas están transformando sus políticas de beneficios para responder a las nuevas demandas del talento y reforzar el compromiso interno.
Escuchar antes de ofrecer: el nuevo paradigma de los beneficios
“Ya no se trata de ofrecer más beneficios, sino de construir propuestas coherentes, útiles y bien comunicadas”. Con esta idea arrancó el webinar moderado por el director de Mi Empresa es Saludable, Miguel Barrionuevo, que reunió a Sara Díaz Castro, especialista en Employer Relations de Edenred, y a Javier Fernández, HR Manager de Redexis.
Hoy, las políticas de beneficios sociales han dejado de ser un complemento para convertirse en una herramienta estratégica de cultura corporativa, fidelización y atracción de talento.
En ese sentido, Díaz Castro contextualizó cómo ha evolucionado el bienestar laboral dentro de Edenred: “Hoy convivimos con perfiles y generaciones muy distintas y eso nos ha llevado a entender algo clave: no toda política sirve igual para todos”. Bajo esa premisa, la compañía apuesta por modelos personalizados donde cada empleado pueda adaptar sus beneficios a su momento vital.
La experta recordó además algunos datos reveladores del II Estudio sobre Bienestar y Salud Laboral de Edenred: el 75,6% de los profesionales asegura sentirse insatisfecho con su salario actual, aunque más de la mitad reconoce permanecer en su empresa gracias al bienestar laboral y los beneficios asociados.
“Esto demuestra que el talento ya no evalúa únicamente cuánto cobra, sino la propuesta de valor completa”, afirmó Díaz Castro.
También se abordó cómo las preferencias cambian según la edad, la situación familiar o incluso el estilo de vida. Mientras algunos empleados priorizan salud y estabilidad, otros valoran más la flexibilidad, la movilidad o el ticket restaurante. Para los especialistas, esa diversidad obliga a abandonar los modelos rígidos y avanzar hacia propuestas más dinámicas y segmentadas.
La retribución flexible gana terreno como herramienta de bienestar financiero
Uno de los bloques centrales del webinar giró en torno a la retribución flexible, una fórmula cada vez más presente en las organizaciones por su capacidad de mejorar el poder adquisitivo sin aumentar el coste salarial para la empresa.
Sara Díaz Castro explicó de forma sencilla el funcionamiento del modelo: “La retribución flexible permite destinar hasta un 30% del salario bruto a productos exentos de IRPF como comida, transporte, guardería, formación o seguro médico. No hablamos de cobrar más, sino de optimizar mejor el salario”.
Más allá del ahorro económico, los ponentes coincidieron en que el verdadero valor está en la capacidad de elección.
“Cada persona necesita cosas distintas y ahí es donde la retribución flexible ayuda a personalizar la experiencia del empleado”, señaló Díaz Castro.
Por su parte, Javier Fernández defendió que este tipo de iniciativas ya deberían formar parte de cualquier sistema moderno de compensación. “Es un proyecto con un impacto muy alto y un coste relativamente bajo para las compañías”, explicó.
Desde la experiencia de Redexis, Fernández compartió cómo la implantación de la retribución flexible ha sido una de las políticas más valoradas por la plantilla en los últimos años. También insistió en la importancia de analizar constantemente el impacto de cada medida:
“Hay beneficios con un coste muy bajo que generan muchísimo engagement. Y otros que cuestan más y cuyo impacto hay que medir muy bien”, aseveró Fernández.
Otro de los grandes aprendizajes del encuentro fue la necesidad de comunicar correctamente estos beneficios. Según datos aportados por Edenred, el 58% de los profesionales todavía desconoce las ventajas fiscales asociadas a la retribución flexible.
“La comunicación es uno de los grandes retos. Muchas veces desde recursos humanos pensamos que ya hemos informado, pero comunicar no siempre significa conectar”, reflexionó Díaz Castro.
Teletrabajo, salud y tecnología: las claves del futuro
Cuando se habló de casos de éxito, el teletrabajo apareció rápidamente como uno de los grandes hitos recientes en materia de bienestar corporativo.
En el caso de Redexis, la pandemia actuó como acelerador definitivo para implantar un modelo híbrido que hoy forma parte de la propuesta de valor de la compañía. “Fue nuestro mejor piloto. Vimos que la empresa seguía funcionando y que el compromiso de las personas se mantenía”, recordó Javier Fernández.
Actualmente, la energética ofrece distintas modalidades de flexibilidad adaptadas a las necesidades de cada perfil, incluyendo bolsas de días adicionales y sistemas automatizados para gestionar el teletrabajo desde el portal del empleado. “Las personas valoran muchísimo esta medida y lo vemos claramente en los procesos de selección y fidelización”, explicó.
Desde Edenred, uno de los casos destacados fue la evolución de sus políticas de salud y bienestar. Lo que comenzó siendo un seguro médico parcial terminó convirtiéndose en una estrategia global que hoy incluye programas de bienestar físico y emocional, servicios médicos digitales, fisioterapia y acciones internas enfocadas en hábitos saludables.
Por último, la tecnología también ocupó un lugar protagonista durante el webinar. Ambos expertos coincidieron en que la digitalización será determinante para simplificar la gestión y personalizar la experiencia del empleado.
“La inteligencia artificial va a revolucionar la compensación y los beneficios”, aseguró Fernández. “Podremos ofrecer recomendaciones automáticas y personalizadas según el perfil, la situación familiar o las necesidades de cada persona”.
Para Sara Díaz Castro, el futuro pasa además por simplificar. “No se trata de tener infinitas opciones, sino de que las personas entiendan bien los beneficios y sepan utilizarlos”.
En el cierre del encuentro, ambos expertos coincidieron en una idea fundamental para cualquier organización que quiera empezar a trabajar su estrategia de beneficios: escuchar primero.
“A veces pequeños cambios, bien pensados y bien comunicados, generan más impacto que grandes iniciativas que luego nadie utiliza”, cerró Sara Díaz Castro.




