El éxito de dicha estrategia pasa por diseñar planes que tiendan a la personalización y que suministren altas dosis de comunicación, empatía y motivación a través de la figura del líder, sobre todo si el objetivo es internacionalizar el plan de bienestar corporativo. Así nos lo contó Óscar Picazo, Global Health & Wellness Manager del Banco Santander durante el webinar eSalud, realizado con motivo del Día Internacional de la Salud en el Trabajo
Son muchas las grandes empresas que han diseñado planes de bienestar para dar respuesta a las necesidades y expectativas de sus plantillas. Tras una década apostando por ello, las ventajas de poner en marcha un programa que impulse acciones en este sentido son manifiestas y los planes de bienestar comienzan a ser habituales también entre las pymes.
Sin embargo, asumidas las bondades de dichas estrategias e implantadas ya en buena parte de nuestro tejido empresarial, cabe ahora el reto de conquistar una segunda meta: la internacionalización de los planes de bienestar.
Para internacionalizar, la clave está en la personalización
La internacionalización de los planes de bienestar es esencial para cualquier compañía hoy en día. Con la explosión del teletrabajo y el proceso de digitalización en plena consolidación, las plantillas de las organizaciones empresariales tienden a atomizarse y, con ellas, sus reivindicaciones.
La escucha activa y el impulso de planes que permitan vislumbrar y responder a las áreas críticas planteadas es el punto de partida para la correcta internacionalización de la estrategia de bienestar, que debe basarse en un alto grado de personalización, dada la gran heterogeneidad de las actuales plantillas.
La comunicación entre empresa y profesionales se torna, así pues, en un elemento esencial, más aún cuando estos últimos trabajan en remoto o desde localizaciones muy dispares.
Sin embargo, tan importante como la escucha y el diseño de programas capaces de brindar soluciones personalizadas es obtener de las plantillas su compromiso en el reto del bienestar. En este sentido, la tarea del líder resulta fundamental, pues su figura ha de canalizar el esfuerzo de la compañía por motivar a los equipos de trabajo, arrancando de estos el nivel de adhesión necesario para garantizar el éxito de implantación del plan de bienestar.

Óscar Picazo, Global Health & Wellness Manager del Banco Santander.
Un reto de liderazgo
El reto de un buen líder o directivo en lo que a internacionalización de bienestar se refiere pasa pues por arrancar de empleados y empleadas el compromiso necesario con la estrategia de bienestar empresarial. Y para ello, ha de personalizar y ejemplificar el bienestar en su propia figura.
No es sencillo mantener a las plantillas implicadas en la visión del bienestar de la empresa si no cuentan con un líder que encarne los beneficios de abrazar una estrategia de bienestar. De este dependerá sin duda el éxito de implantación de un plan internacional que se convierta en la gran herramienta de apoyo de la organización a sus empleados y empleadas.




