La dieta del teletrabajo

por | Feb 4, 2021

Redacción

Se calcula que más de tres millones de españoles han visto como sus hogares han pasado a convertirse en sus puestos de trabajo. El cambio de hábito que supone el teletrabajo ha supuesto unas claras consecuencias para la salud. Problemas como la hipertensión, hiperglucemia, hipercolesterolemia e hiperadiposidad se han disparado en los últimos meses.

El doctor Nicolás Romero, especialista en nutrición y autor del libro “Comer bien para bien estar”, publicado por Ediciones Martínez Roca lo explica de manera muy clara: “El teletrabajo puede alterar significativamente los hábitos saludables del trabajo presencial y disparar los factores metabólicos de este colectivo que, en muchos casos, ya tiene un perfil de riesgo asociado al sedentarismo y la edad. Al trabajar en casa es fácil que no se respeten las pausas reglamentarias de descanso, que se salte la hora de la comida, que fume, que se coma a deshoras o que se beba alcohol mientras se teletrabaja.”

Según el doctor Romero, “detrás de la epidemia de obesidad y otras enfermedades crónicas de las sociedades más avanzadas se esconden los malos hábitos, los comportamientos poco saludables, especialmente los relacionados con la calidad de la alimentación, el aporte calórico y la actividad física, y el teletrabajo los puede alterar aun más”.

El especialista alerta además de que en una parte muy importante del colectivo de trabajadores remotos, se pueden adelantar enfermedades como hipertensión, diabetes tipo 2, síndrome metabólico, cardiopatía isquémica y accidente cerebrovascular, además de propiciar de trastornos de ansiedad y depresión, cefaleas, sarcopenia, y dolor lumbar y cervical, que acortarían la esperanza de vida sana.

Dificultades para la desconexión laboral y tecnológica

En el teletrabajo se pueden desarrollar dificultades para la desconexión laboral y tecnológica, no respetar los horarios de inicio y fin de jornada, no hacer paradas ni descansos para dar un paseo, o saltarse las pausas del desayuno, comida y merienda habituales. Se ha identificado cierta tendencia a comer cualquier cosa, a cualquier hora, y de cualquier manera en las personas que teletrabajan.

Se sabe que tomar cada día, a la misma hora, el desayuno, la comida principal y la cena se relaciona con menor incidencia de las cuatro ‘hiper’ de las enfermedades metabólicas, de obesidad y de depresión. Nuestro metabolismo necesita estabilidad para mejorar el rendimiento físico y mental. Cuando se come al tiempo que se trabaja, la sensación de saciedad tarda más en llegar y se ingieren más calorías. Además, aumenta el hambre emocional por la ansiedad anticipativa de la nueva situación laboral. Al no existir contacto físico con compañeros y jefes aparece una sensación de aislamiento y se abren muchas incertidumbres sobre su trabajo.

El hambre “de verdad” es el apetito -explica el doctor Romero- y el apetito se sacia, pero el hambre emocional suele ser insaciable y recurre muy frecuentemente al consumo de alimentos y bebidas ultraprocesadas y ultracalóricas. A veces es difícil distinguir cuando es picoteo y cuando es una comida. Cuando nos alimentamos sin saber qué comer, ni a qué hora, la dopamina cerebral actúa para resolver las incertidumbres. Nos habituamos a comer mediante pequeñas recompensas inmediatas, perdemos el control de nuestra alimentación, y propiciamos las relaciones adictivas con los productos ultraprocesados que están diseñados para actuar como recompensa”.

Dieta del teletrabajo

Para el Doctor Romerola dieta para el teletrabajo debe tener una matriz fija de origen vegetal cuya ingesta diaria es indispensable, y otra parte variable compuesta por alimentos vegetales o animales, cuyo consumo se ajustaría a cada persona en función de su edad, su sexo, el peso corporal, la tasa metabólica basal y la actividad física diaria. La máxima variedad posible de verduras, frutas y hortalizas, suministran distintos tipos de vitaminas, minerales, fibra soluble e insoluble, fructosa, glucosa, almidón y también algunas grasas beneficiosas como las del aguacate”

Para aquellos trabajadores mayores de 40 años el especialista en nutrición recomienda “dar preferencia al consumo de verduras -con menor poder calórico- sobre las frutas. Las verduras y frutas aportan fundamentalmente nutrientes funcionales para las reacciones metabólicas como vitaminas y minerales, también fibra para las bacterias intestinales, y fitoquímicos bioactivos que son protectores naturales contra el envejecimiento.”

 

 

 

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