Un día nutricionalmente perfecto

por | Ene 12, 2016

7.30: Recién levantados beber un zumo de limón en ayunas con una rodaja de raíz de jengibre fresca y otra de raíz de cúrcuma, ya que son antiinflamatorios naturales.

Entrenamiento matinal: hacer 10 minutos de yoga o un circuito de ejercicios en casa para activar el metabolismo.

8.30: Desayunar sano. Por ejemplo una manzana fresca y un bol pequeño de requesón o yogur natural orgánico con frutos secos naturales y frutas del bosque frescas.

11.30-12.00: A la hora del café en el trabajo se puede tomar una infusión de manzanilla con limón o té verde con limón. Además, se puede comer una fruta de temporada, 3 onzas de chocolate negro del 85% o un pincho de tortilla si se tiene mucha hambre.

13.30: Entrenamiento al mediodía de entre 45 y 60 minutos en la piscina, carrera o bicicleta. Se puede alternar una actividad diferente cada día.

14.30: Comida en la oficina: como primer plato puede ser una ensalada o verdura cocida, de segundo plato, pollo o pescado a la plancha. Además, 2 ó 3 veces a la semana se puede llevar un plato único de legumbres con un poco de todo.

17.30: Merienda: fruta de temporada, 1-2 onzas de chocolate negro y, si se tiene mucha hambre, un puñado de frutos secos naturales sin tostar.

19.30: Si no se ha hecho actividad física al medio día se puede hacer un entrenamiento por la tarde corto pero de alta intensidad tipo boxeo o Crossfit.

21.30: Cena: si no se tiene mucha hambre se puede comer una ensalada completa variada, o puré o sopa de verdura para combinarlo con un alimento proteico ligero como yogur, huevo duro o tortilla francesa. En cambio, si se tiene hambre, de primer plato, por ejemplo, se puede escoger verdura cocida y de segundo carne o pescado a la plancha alternado con la proteína de la comida.

00.00: Si antes de dormir entra el “gusanillo”, se puede hacer una infusión de jengibre y limón, o de rooibos con cáscara de naranja y canela. Si se continúa teniendo hambre, un vaso de leche con cacao.

Antes de dormir: hacer 10 minutos de ejercicios hipopresivos y 5 minutos de yoga sirven para desconectar y descansar bien.

 

Trucos y picoteos

  1. Tener siempre a mano frutos secos naturales como nueces, almendras o pipas sin tostar.
  2. Beber mucha agua con zumo de limón natural. Hidrata, es diurética y antiinflamatoria.
  3. No pasarse de 3 onzas de chocolate negro 85% al día.
  4. Cuidar mucho el tipo de carbohidratos que se comen y cuándo se comen.
  5. No beber alcohol, quizá un vasito de vino tinto para disfrutar alguna comida con familiares y amigos.
  6. Beber muchas infusiones diferentes a lo largo del día ayudarán a calmar la ansiedad, hidratan y, además, evitan otros picoteos por ansiedad.
  7. Podemos darnos algún capricho los fines de semana si tenemos más tiempo para entrenar y quemarlos. En cambio, si cenamos mucho un día, intentaremos entrenar en ayunas al día siguiente.
  8. Pesarse una vez a la semana. No hay que obsesionarse ni tampoco dejarlo pasar.
  9. Es necesario conocer nuestro cuerpo pues es posible que tu peso varíe por razones ajenas al entrenamiento y a la alimentación y debemos conocerlas para no agobiarnos.
  10. Si probamos muchos de los consejos de las revistas científicas y los observamos atentamente podemos comprobar si nos van bien o no y saber qué consecuencias tienen para nuestro cuerpo. 

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