Durante décadas, la salud en el entorno laboral se ha abordado desde una lógica reactiva: actuar cuando el problema ya estaba encima de la mesa. Sin embargo, la combinación de innovación científica, biotecnología y ciencia de datos está empezando a cambiar esa mirada. Hoy, hablar de bienestar en las empresas implica anticipación, prevención y una comprensión mucho más integral de la salud.
En este contexto, Cataluña se ha consolidado como uno de los principales polos europeos de investigación biomédica y transferencia de conocimiento, con un ecosistema donde ciencia, empresa y sector público dialogan de forma cada vez más fluida.
Conversamos con Arantxa Sanz, CEO de Catalonia.health, sobre cómo la innovación en salud está transformando las organizaciones, el papel de la prevención como nuevo paradigma y los grandes retos —y oportunidades— que se abren para construir entornos de trabajo más saludables, sostenibles y humanos.
Mi Empresa es Saludable: Arantxa, desde tu posición en Catalonia.health, ¿cómo crees que la innovación en salud está empezando a transformar las empresas y los entornos laborales?
Arantxa Sanz:
La innovación en salud es un concepto muy amplio que atraviesa muchas esferas de nuestra vida y, por supuesto, también el mundo corporativo. En los entornos laborales ya estamos viendo cómo determinadas soluciones de salud digital contribuyen de forma directa a mejorar el bienestar de las personas.
Un ejemplo claro es el papel que están empezando a jugar las mutuas de trabajadores. Hoy, muchas de ellas incorporan en sus aplicaciones secciones de salud con recomendaciones de hábitos saludables, pautas de ejercicio, seguimiento de comportamientos, monitorización de parámetros individuales o incluso videoconsultas con profesionales sanitarios. Todo ello dota a los equipos de herramientas prácticas para cuidar su salud de forma más continuada y accesible.
Mi Empresa es Saludable: Has trabajado impulsando proyectos de inteligencia artificial y biomedicina aplicada a la salud pública. ¿Qué avances veremos pronto trasladados al ámbito corporativo y a los planes de bienestar integral?
Arantxa Sanz:
Gran parte de estos avances dependen de algo fundamental: la accesibilidad y la calidad de los datos. Hoy disponemos de muchísima información valiosa, pero a menudo está fragmentada en silos que no se comunican entre sí. Cuando conseguimos conectar esos datos y trabajarlos de forma masiva y rigurosa, la inteligencia artificial puede ayudarnos a identificar patrones clave para la prevención.
Un ejemplo de ello fue un proyecto que iniciamos antes de mi incorporación a Catalonia.health, desde el Centre de Recerca Matemàtica, en colaboración con el IDIAP Jordi Gol. El objetivo era desarrollar modelos estadísticos avanzados para analizar la relación entre la contaminación ambiental y los problemas de salud mental.
En el ámbito laboral, la traslación de este tipo de avances dependerá en gran medida de los marcos legislativos y de cómo las mutuas gestionen e integren este conocimiento. La reforma de la evaluación de la investigación, orientada a reforzar su impacto social y económico, puede jugar aquí un papel clave.
Mi Empresa es Saludable: La prevención se perfila como la nueva frontera del bienestar. ¿Qué papel jugarán las ciencias de la vida en anticipar riesgos de salud y mejorar la calidad de vida de los empleados?
Arantxa Sanz:
La prevención es uno de los pilares fundamentales de la medicina de las 5P: personalizada, predictiva, preventiva, participativa y poblacional. Durante años hemos trabajado desde una medicina reactiva, centrada en tratar la enfermedad una vez aparece. El gran cambio de paradigma pasa por situar la prevención en el centro.
Si somos capaces de hacerlo, conseguiremos entornos más seguros y saludables para la ciudadanía y, por extensión, para las personas trabajadoras. Para ello es imprescindible contar con sistemas robustos y seguros de almacenamiento de datos clínicos, así como con algoritmos que permitan analizarlos correctamente y traducir esa información en decisiones útiles que maximicen el bienestar y reduzcan los riesgos de salud.
Mi Empresa es Saludable: Cataluña se ha posicionado como referente europeo en investigación biomédica. ¿Qué aprendizajes de este ecosistema podrían inspirar a las empresas que buscan ser más saludables e innovadoras?
Arantxa Sanz:
Uno de los grandes éxitos del ecosistema catalán ha sido la sinergia entre la industria farmacéutica y los centros hospitalarios. Los hospitales han fomentado históricamente la investigación dentro de las carreras médicas, lo que ha dado lugar a un tejido investigador muy sólido, apoyado además por instituciones como CERCA o ICREA.
A esto se suma una fuerte cultura asociativa, que ha favorecido la colaboración entre los distintos actores de la cadena de valor. Plataformas como Catalonia.health han contribuido precisamente a facilitar ese intercambio.
La lección es clara: la innovación no surge de forma aislada. Necesita colaboración, aprendizaje mutuo, formación compartida y una buena gobernanza que permita aterrizar ese conocimiento en soluciones reales.
Mi Empresa es Saludable: Cada vez hablamos más de salud como un concepto integral: físico, mental y social. ¿Cómo pueden la biotecnología y la ciencia de datos ayudarnos a medir y potenciar ese bienestar de forma más precisa y humana?
Arantxa Sanz:
La ciencia de datos puede aportar un enorme valor a partir de la información que genera la biotecnología. Muchas pruebas que hoy consideramos cotidianas —como determinados biomarcadores o cribados— generan datos muy valiosos para entender mejor la salud de las personas.
La clave está en cómo se recogen, almacenan y ponen a disposición de los investigadores. Es imprescindible garantizar la privacidad y la seguridad de los datos, evitando cualquier riesgo de filtración. En este sentido, la Unión Europea ofrece un marco especialmente protector.
Cuantos más datos se integren de forma holística —historiales clínicos, datos de investigación, información medioambiental o meteorológica—, mayores serán las probabilidades de identificar patrones y diseñar políticas de prevención más eficaces y humanas.
Mi Empresa es Saludable: La colaboración entre empresa y ciencia parece más necesaria que nunca. ¿Qué tipo de alianzas público-privadas imaginas que pueden impulsar una nueva generación de organizaciones saludables?
Arantxa Sanz:
Hay ámbitos en los que la colaboración público-privada es crítica, como los ensayos clínicos o la validación de dispositivos médicos, y su importancia seguirá creciendo. Hoy volvemos a situar el foco en la necesidad de un espacio de datos seguro, que permita al profesional sanitario acceder al historial completo de una persona, con independencia de si ha sido atendida en el sistema público o privado.
El futuro Espacio Europeo de Datos de Salud, previsto por la Comisión Europea para 2029, debería integrar esta visión colaborativa y facilitar un uso responsable y eficiente de la información.
Mi Empresa es Saludable: Si miras al futuro, ¿cuál sería para ti la gran revolución que transformará la relación entre innovación científica y bienestar en el trabajo?
Arantxa Sanz:
Identificaría dos grandes desafíos. El primero es consolidar el paso definitivo de una medicina reactiva a una proactiva, donde todos los actores trabajen alineados con el paradigma de la prevención, en lugar de centrarse únicamente en la cura.
El segundo tiene que ver con la longevidad. Hemos conseguido vivir más años, pero ahora el reto es vivir mejor esos últimos diez o quince. Trasladado al ámbito laboral, significa diseñar entornos que fomenten la salud de forma preventiva a lo largo de toda la vida profesional y que permitan a las personas trabajar en las etapas finales de su carrera en condiciones adaptadas a su situación.
Ese será, sin duda, uno de los grandes indicadores de madurez de las organizaciones saludables del futuro.







