Existe realmente un conjunto de síntomas que en ocasiones aparecen asociados al uso del ordenador en nuestro día a día, como es la irritación ocular, la quemazón, el picor, la pesadez de párpados, el dolor de cabeza, la sensibilidad a la luz o la visión borrosa, entre otros muchos.
Para que estos síntomas disminuyan, es importante hacer descansos cada cierto tiempo y despegar la vista del ordenador, pero también necesitamos fijar nuestra atención en la dieta que consumimos, pues hay alimentos que nos ayudarán a mejorar nuestra salud visual. Si seguimos estas 10 claves, mantendremos nuestros ojos bien cuidados:
- Tomar pescado dos veces por semana: la fuente más importante de ácidos grasos polinsaturados omega 3 es el pescado azul como anchoas, caballa, atún, boquerón, sardina o salmón.
- Que no falte el aceite de oliva: con 2 cucharadas al día previene la degeneración macular, una enfermedad que afecta a la retina.
- Cinco raciones de fruta y verduras al día: aportan las vitaminas A y C necesarias para los ojos. Hay que tomar naranjas, kiwi, fresas, mango, melocotón, espárragos, brócoli, coliflor y pimientos.
- Elegir vegetales amarillos y naranjas: el maíz, la calabaza, la naranja, la mandarina o el melocotón tienen niveles elevados de zeaxantina, un pigmento antioxidante que está en la retina y previene las enfermedades oculares relacionadas con la edad.
- No hay que olvidarse de los huevos: todas las vitaminas A, D y E que contienen los huevos se encuentran en la yema. Se puede tomar uno al día sin riesgo para el corazón.
- Aguacates, coles, berros, lechugas y judías verdes: la luteína y la zeaxantina son pigmentos que forman parte de la retina y las espinacas, la lechuga, los guisantes o las judías verdes son ricos en ambos pigmentos.
- No temer a los frutos secos ni al pan integral: contienen vitamina E, antioxidante, principal vitamina antienvejecimiento que prolonga el buen estado de la piel y de la vista. Está en las semillas de soja, de girasol y en frutos secos como avellanas, almendras y nueces.
- Mariscos con colores intensos como los mejillones o las gambas: son especialmente ricos en zinc. Su deficiencia puede producir alteraciones en la visión o dificultad para ver en la oscuridad.
- Evitar los alimentos con exceso de calorías, grasos o muy azucarados: con su consumo seremos más propensos a sufrir un envejecimiento ocular prematuro.
- Hacer ejercicio físico y protegerse del sol y del tabaco: así protegemos estructuras oculares como el cristalino o la retina.




