La Psiconeuroinmunología (PNI) propone una visión holística de la salud, al entender que ésta debe ser analizada de manera global y no solo a través de las partes que la componen. Esta disciplina científica nace en Estados Unidos en los años 70 cuando tres psicólogos e inmunólogos (Ader, Felton y Cohen) empiezan a describir, con un enfoque integrador, las relaciones que hay entre los diferentes sistemas del cuerpo humano. Partiendo del conocimiento cada vez más profundo que iba adquiriendo cada disciplina médica, su vocación era identificar los puntos de conexión entre los sistemas que regulan la salud para no perder la visión global sobre la misma. Ya en el siglo XXI, dos científicos europeos (el holandés Van Dam y el alemán Pruimboom) vuelcan este conocimiento hacia una orientación más clínica (y práctica), aplicándolo en el ámbito de la prevención y el terapéutico.
Uno de los objetivos de la Psiconeuroinmunología Clínica (PNIc) es modificar factores determinantes del estilo de vida de las personas, adoptando una visión preventiva de la salud. La PNI es capaz de explicar muy bien cómo responde el cuerpo al estrés y la tolerancia al mismo, porque cuando el organismo se enfrenta a una situación estresante la respuesta que da es global, utilizando todos los sistemas y recursos que tiene a su disposición para tratar de adaptarse explica Daniel de la Serna, fisioterapueta, osteópata y especialista en PNIc- Muchas veces no tiene sentido para entender estos procesos separar unos órganos de otros. De la Serna explica que son dos los ámbitos fundamentales de aplicación de la PNI: por un lado, la prevención, qué podemos hacer para mejorar la tolerancia al estrés y dificultar el desarrollo de enfermedades; y por otro, el terapéutico, una vez que hay una patología ver cómo se puede mejorar la capacidad de adaptación del cuerpo.
El Instituto Español de PsicoNeuroinmunología (IEP) abrió sus puertas en Madrid el pasado septiembre. Este centro integral de salud especializado en PNIc, nace con la finalidad de inspirar, motivar y capacitar al individuo para que aprenda y desarrolle los conocimientos que le permitan gestionar su salud y bienestar de un modo óptimo. En él trabajan diferentes profesionales (un médico, un licenciado en Educación Física, graduados en fisioterapia y osteopatía, un cocinero, especialistas en Pilates ) que realizan un trabajo interdisciplinario. Cuando una persona acude al IEP con una patología se inicia el tratamiento de la misma, pero a la vez tratan de identificar otros factores, ligados al estilo de vida, que pueden mejorar su salud. Su idea es que una persona es su enfermedad más todo el contexto que tiene alrededor (estilo de vida) y que condiciona ésta: Ofrecemos una intervención global sobre el paciente comenta Daniel de la Serna, socio fundador del centro-. Tratamos de generar sinergias con el tratamiento médico convencional proponiendo cambios en los aspectos que pueden influir en su salud: actividad física, nutrición, descanso, biorritmos, conducta
Otro de los socios fundadores es Pablo Martínez-Arroyo, ex jugador profesional de baloncesto en los años 90 (ganó una Copa del Rey y llegó a la Final Four con Estudiantes), analista deportivo y profesor asociado del IE Business School. Él conoció los beneficios de la PNI tras acabar su etapa como deportista profesional: Pasé de ser una persona con necesidad de rendir y que no llegaba a su máximo potencial, a una persona que podía maximizar su potencial. Esta ciencia me dio un proyecto de madurez vital.
Programas BIBERN para empresas
Además de tratar a particulares con una necesidad de mejorar su salud, en el IEP han desarrollado una línea de negocio orientada a las empresas, porque creemos que en este ámbito tienen mucho sentido nuestras propuestas. Defienden que el ser humano alcanza su Máximo Potencial de Rendimiento cuando aprovecha de forma óptima los recursos energéticos que tiene a su disposición. Con esta idea, han desarrollado una metodología propia dirigida a empresas (BiBERN), que tiene como objetivo maximizar la gestión de la energía corporal y el rendimiento de los personas. El método BiBERN se basa en 5 pilares:
1. Biorritmo corporal (Bi: Biorythm). Cómo se gestionan los periodos de actividad y descanso, ya que cada individuo presenta un cronotipo específico.
2. Conducta (B: Behaviour). Difícilmente podemos desarrollar conductas flexibles cuando la capacidad de gestionar nuestra energía corporal está limitada o disminuida.
3. Ejercicio físico (E: Exercise). Volver a poner al músculo en el lugar y la importancia que siempre ha tenido en nuestro desarrollo evolutivo. Se valora la individualidad de este ejercicio según el biorritmo personal.
4. Descanso (R: Rest). Mejorar la calidad del descanso, especialmente del sueño nocturno, es una de las claves para la reparación y regeneración del organismo.
5. Nutrición (N: Nutrition). Es incuestionable la relación entre los hábitos nutricionales, la salud y nuestra capacidad de rendimiento.
Apoyándonos en estos 5 elementos construimos las intervenciones dirigidas a mejorar la salud y el rendimiento de los trabajadores, siempre desde el mayor rigor científico detrás de cada propuesta, explica De la Serna. El IEP ofrece cuatro tipos de entrenamiento corporativo, desde conferencias (BiBERN Talk) o jornadas intensivas de un día (BiBERN Day; con charlas, actividades grupales, ejercicio físico, contacto con la naturaleza y nutrición saludable), hasta programas de varios semanas o meses (BiBERN Sixty y BiBERN Challenge) que son auténticas consultorías de rendimiento y salud, en las que se alternan sesiones grupales e individuales, con consultas y entrenamientos individualizados. ¿Qué se consigue con estos programas BiBERN?
– Poner al cerebro en forma (mejorar la captación de energía cerebral).
– Incrementar la eficiencia metabólica.
– Mejorar el proceso de toma de decisiones.
– Facilitar procesos de aprendizaje.
– Mejorar el rendimiento.
Seducir al cambio saludable
Los participantes entienden las estrategias de acceso a los recursos energéticos del cuerpo, y aprenden herramientas para maximizar su potencial. En el IEP consideran que cualquier proceso de cambio requiere un aporte extra de energía al cerebro. Cuanto mejor nutrido esté, más fácil va a ser flexibilizar y generar cambios en el individuo, dicen. A través de la información contrastada que les presentamos y de las actividades que hacemos les seducimos a cambios saludables en su estilo de vida comenta De la Serna-. Si lo hacen, lo normal es que en poco tiempo su cuerpo responda y puedan notar mejoras en su energía, descanso nocturno, mayor capacidad para prolongar la jornada laboral .
Por ejemplo, en alguno de estos programas hacen actividades al aire libre, en la Sierra de Madrid, en ayunas: Es una actividad muy interesante porque empezar a moverte en ayunas genera una serie de adaptaciones en el cuerpo que se perciben rápidamente. Inicialmente hay falta de energía, pero a medida que te vas adaptando al movimiento en ayunas el cuerpo es capaz de utilizar los recursos que tiene almacenados, y eso se traduce en un incremento significativo de energía. Después, ofrecemos un desayuno pensado para la salud del intestino y el rendimiento del cerebro, con alimentos que ayuden a regular estos procesos.
En el caso del BiBERN Challenge hay un reto deportivo grupal como objetivo final (p.ej. una carrera de montaña), y a través del trabajo y entrenamiento individual y en equipo que desarrollan a lo largo de 16 semanas cada participante obtendrá un conocimiento que le permitirá un mayor control sobre su salud, y que podrá trasladar a su día a día posterior. Desde su puesta en marcha, ya han trabajado con empresas como Accenture, Erns&Young, Bankinter o Credit Suisse. Se quedan sorprendidos porque parece que hablamos de algo complejo pero en el fondo nuestras propuestas son muy simples; es pararte a pensar en cómo comes, cómo te mueves, cómo gestionas tu estrés en definitiva, qué decisiones estás tomando en relación a procesos directamente ligados con tu propia salud.
En un momento en el que las empresas se preocupan cada vez más de la salud de sus trabajadores (diversos estudios han demostrado la rentabilidad de invertir en iniciativas saludables en el entorno laboral), el feedback que reciben desde las compañías con las que han trabajado es positivo: Entendemos que en un contexto como el actual en el que las personas y las empresas deben adaptarse continuamente a un entorno cambiante, tiene mucho sentido este tipo de programas de mejora de la salud, el rendimiento y la energía comentan-. La mayoría de las veces la mejora de los equipos de trabajo no puede seguir pasando por meter más presión al grupo, sino por mejorar el rendimiento individual de cada uno de ellos.
Más información: http://iepni.es



