En verano nos entran las prisas para comenzar con la llamada operación bikini que nos permita adelgazar. Quizá ahora estemos motivados y no nos cueste tanto salir de casa para ponernos a hacer ejercicio y llevar una vida saludable, pero ¿qué pasará cuando termine el verano?
El entrenamiento físico no debe ser cosa de los meses de buen tiempo para poder lucir un buen cuerpo en la playa o en la piscina. Si queremos que las ganas de seguir moviéndonos lleguen mucho más allá, estos consejos nos ayudarán a elaborar estrategias para mantener una buena motivación durante todo el año. Ideas que podemos compartir con nuestros compañeros y equipos de trabajo:
Buscar nuestras contraexcusas. Todos tenemos excusas que nos frenan a la hora de ponernos a entrenar. Debemos pensar y escribir una contraexcusa para cada excusa. Por ejemplo: hace frío/me abrigaré más; hace calor/llevaré agua; estoy cansado/me vendrá bien despejarme, etc.
Plantear objetivos alcanzables. Metas realistas a corto plazo que nos permitan ir comprobando nuestros progresos, para conseguir mantener la motivación.
Evaluarnos cada poco tiempo. Por ejemplo, podemos medir cuánto tardamos el primer día en recorrer una distancia corriendo, nadando o en bici. O cuánto peso levantamos en un determinado ejercicio. Podemos repetir cada tres meses y comprobar cómo mejoramos.
Planificar actividades de ocio en las que el ejercicio sea el protagonista. Excursiones, gymcanas Disfrutar del deporte como un premio en familia, no como una penitencia.
Buscar un grupo. Entrenar con amigos es más entretenido y, además, si ya hemos quedado, no podemos echarnos atrás y dejarlo para otro día. Es una contraexcusa muy potente.
Animarse y premiarse cuando consigamos nuestras metas. Por ejemplo, podemos marcar en nuestro calendario los días que entrenamos y así podremos celebrar y recompensar nuestros logros cada mes.
Compartirlo. Con la familia, los amigos, en las redes Seguro que nos animan y, además, podemos animarles a ellos a que nos acompañen.
Equiparse bien y hacerlo divertido. Elegir ropa adecuada con la que nos encontremos favorecidos, llevar música, buscar espacios naturales atractivos para los entrenamientos Todo esto hará que nos motivemos más para salir a hacer ejercicio.
No ser demasiado duro con nosotros mismos.Seamos flexibles, no nos castiguemos si no hemos podido hacer todo el ejercicio que teníamos planeado. Si el deporte es un peso, una firme obligación, es muy difícil que disfrutemos practicándolo.
Infografía portada: Fran Yestera.




