Incluir la cultura y el arte en los planes de bienestar conlleva importantes beneficios para las plantillas, pero ello requiere transformar la cultura interna de la empresa.
La Reinvención de los programas de bienestar corporativo pasan por la inclusión del arte y la cultura en todos ellos. Esto, que podría parecer demasiado impreciso o utópico, encuentra en nuestro país ejemplos prácticos que han comenzado a dar excelentes resultados. De todo ello hablaron en la primera mesa redonda de los Premios MEES Javier Royo, diseñador, ilustrador e historietista español; Kike Labián, CEO de Kubbo, y Margarita Feyjoo, oncóloga del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
El arte y la cultura tiene tal impacto en la salud física y mental de las plantillas que, en 2020, la OMS recomendó incluir ambos conceptos en los sistemas de bienestar. “Lo que estamos viendo en las empresas es que en momentos en los que su plantilla está cansada de producir, el arte puede ayudar a desfogar”, explicó Labián, “el arte permite que las personas estén bien y la consecuencia es que producen más y de forma más eficaz (…), esto requiere transformar la cultura interna y una periodicidad y seguimiento”.
En este sentido, Javier Royo, que ha puesto en marcha un proyecto permanente de humanización de espacios en la Clínica Utae, señaló la importancia de que los espacios sean más amables para la gente, especialmente en ámbitos socio sanitarios, y cómo se puede “usar el dibujo para sensibilizar, para decir lo que sientes, para cambiar cosas, para reinventarte”.
Y es que, como señaló Feyjoo, “conectar con uno mismo, en un momento vital, lleva a conectar con el arte y la cultura (…), saca lo mejor y lo más interno de cada uno”.








