En una sociedad que envejece a ritmo acelerado, el talento sénior se ha convertido en uno de los pilares más sólidos del tejido empresarial español. Sin embargo, sigue siendo uno de los más olvidados en las estrategias de bienestar laboral.
Según el estudio ‘Bienestar y salud laboral’ de Edenred y Savia, más del 50% de los profesionales mayores de 45 años sufre ansiedad, y el 45% declara niveles altos de estrés. A esto se suma la insatisfacción salarial (60%) y la sensación de estar infravalorados, a pesar de representar un porcentaje creciente de la fuerza laboral.
Un bienestar para cada etapa de la vida
1. Una brecha entre esfuerzo y reconocimiento El informe alerta de una desconexión entre las necesidades del talento sénior y la respuesta de las empresas. Aunque el 70% de estos profesionales trabaja a jornada completa, sólo 4 de cada 10 se sienten satisfechos con su retribución. Además, el 35% asegura que su trabajo afecta negativamente a su salud física o emocional. Esta situación no solo compromete el bienestar individual, sino también la productividad y la fidelización. Como advierte la OCDE, la retención del talento experimentado es clave para la competitividad futura, especialmente en entornos de alta rotación y escasez de perfiles especializados.
2. Bienestar emocional, conciliación y salud: las demandas más urgentes El 52% de los encuestados prioriza una mejora salarial, pero la conciliación (23,6 %), la flexibilidad laboral (10,8%) y un ambiente de trabajo saludable (10%) ganan terreno. En este sentido, estudios como el de McKinsey Health Institute (2023) confirman que las condiciones psicosociales del trabajo son determinantes para la salud mental, y que la implementación de medidas de bienestar reduce en un 25% los niveles de agotamiento laboral.
El talento sénior también demanda iniciativas concretas: zonas de descanso, programas de salud mental, apoyo nutricional o acceso a actividad física. Organizaciones como el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) señalan que la adaptación de los entornos de trabajo a las necesidades de la edad no es un extra, sino un imperativo para reducir el absentismo y mejorar la productividad.
3. Retribución flexible: palanca de bienestar y fidelización A pesar de su potencial, solo el 35% de los profesionales sénior tiene acceso a planes de retribución flexible, aún siendo estos altamente valorados por su capacidad de mejorar el poder adquisitivo sin aumentar costes salariales. El seguro médico (33,4%), ayudas a la movilidad (24,8%) y el Ticket Restaurant (21,6 %) son los beneficios más demandados, según datos de Edenred. Además, el 17% de este colectivo valora especialmente los planes de pensiones, superando a generaciones más jóvenes.
El informe “Global Talent Trends 2024” de Mercer indica que el 70% de las empresas que implementan beneficios personalizados reportan mayor compromiso y retención del talento. Para el talento sénior, estas medidas son también un reconocimiento tangible a su experiencia y contribución.
Buenas praxis de bienestar silver
Los profesionales del bienestar laboral tienen la oportunidad promover políticas inclusivas adaptadas al ciclo vital. Algunas recomendaciones validadas en entornos reales incluyen:
- Revisar las encuestas de clima laboral desagregadas por edad para detectar necesidades específicas.
- Diseñar programas de mentoring inverso que favorezcan el intercambio de conocimiento entre generaciones.
- Promover el reconocimiento explícito del talento sénior mediante acciones de employer branding.
- Adaptar los programas de bienestar a las necesidades específicas: apoyo emocional, alimentación saludable y ejercicio adaptado.
- Facilitar el acceso a la retribución flexible e informar sobre sus beneficios fiscales.
No se trata sólo de cuidar al talento sénior, sino de activarlo, reconocerlo y construir con él el futuro de las organizaciones. Como recuerda Olga Zografou, directora de People & CSR de Edenred España, “crear políticas inclusivas e incorporar herramientas como la retribución flexible es invertir en experiencia, compromiso a largo plazo y sostenibilidad empresarial”. Para los profesionales del bienestar, este colectivo representa una gran oportunidad de impacto y transformación positiva.





