No importa si se trata de una reunión de negocios, un examen importante o una entrevista de trabajo. Hacer deporte justo antes conlleva varios beneficios de los que puedes aprovecharte:
–Las endorfinas producidas durante el entrenamiento te hacen sentir mejor. Entrenar previamente mejora tu confianza en ti mismo y produce cambios sutiles en la expresión facial, la postura corporal y la manera de gesticular que son percibidos de modo inconsciente por tu interlocutor.
–El ejercicio aeróbico es un baño de oxígeno para tus neuronas. Acudirás a la reunión más despejado e inspirado.
-Un estado de activación aumentado es inevitable e incluso deseable para dar lo mejor de ti mismo, pero si los nervios son excesivos, puedes bloquearte. Un buen entrenamiento contribuye a controlar tus niveles de activación.
Las claves para ponerlo en práctica: tener la mochila con tu material deportivo siempre a mano en la oficina y planificar en tu agenda el entrenamiento previo a la reunión.




