¡Cuidado con el aire acondicionado!

por | Jul 19, 2016

Con la llegada del verano, también hace su aparición el aire acondicionado. Estos aparatos fueron concebidos para crear un ambiente más confortable en los días calurosos, sin embargo pueden suponer un riesgo para la salud si no son utilizados de forma correcta o con una intensidad adecuada. De hecho, se calcula que el aire acondicionado está detrás de la mitad de las bajas laborales y absentismos en verano, y produce alrededor del 40% de las consultas de atención primaria en los meses de calor.

En general, la normativa vigente recomienda el uso del aire acondicionado manteniendo una temperatura no inferior 26º C en locales administrativos para ahorrar energía y reducir el consumo energético innecesario. Así mismo, se aconseja promocionar la ingesta de líquidos y la reducción del consumo de cafeína y alcohol.

 

Riesgos para la salud

Los filtros de los aparatos de aire acondicionado pueden acumular gérmenes si no son revisados periódicamente para realizar un mantenimiento adecuado de los mismos. Esto, sumado a la sequedad que produce en el ambiente, aumenta el riesgo de problemas de garganta, así como molestias oculares en personas que utilizan lentes de contacto.

Además, cuando la diferencia de temperatura es excesiva entre la oficina y el exterior se producen reacciones vagales con sudoración y, a veces, sensación de mareo o, incluso, desmayos. También es importante que no recibamos el chorro directo de aire frío en la piel, ya que puede provocar desde tortícolis hasta parálisis facial en los casos más graves.

Todo esto puede provocar la aparición de resfriados, inflamaciones de garganta y nariz, asma, infecciones respiratorias, problemas gastrointestinales, cefaleas e, incluso, contracturas musculares.

 

Consejos para evitar dolencias

Evitar que el chorro del aire incida directamente sobre la piel y zonas no cubiertas por la ropa. Si no se puede regular la dirección del difusor del aire acondicionado, modificaremos la posición de la mesa de trabajo si es posible.

La empresa puede realizar estudios de temperatura en las distintas estancias de la misma cada dos años.

Llevar a cabo un buen mantenimiento de los equipos de aire acondicionado.

Preservar una temperatura constante programando los aparatos a 26º C.

No dormir con el aire acondicionado encendido. Es preferible programarlo una hora antes de irse a dormir.

 

 

Fuentes: Mapfre, ABC, Zona Hospitalaria.

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