La ergonomía es crucial en el entorno empresarial porque se centra en adaptar el lugar de trabajo a las necesidades y capacidades de los empleados, promoviendo su bienestar físico y mental.
Implementar principios ergonómicos reduce la incidencia de lesiones y enfermedades laborales, como dolores de espalda y problemas musculoesqueléticos, lo que a su vez disminuye el ausentismo y aumenta la productividad.
Comodidad de los trabajadores como punto de partida
Utilizar un equipo bien diseñado es un punto de partida, pero la ergonomía eficaz debe ocupar también un lugar central en la cultura laboral.
Se crea una cultura de ergonomía cuando la comodidad y la eficacia de las personas son prioritarias en cada decisión y acción que se adopta, y cuando las prácticas de trabajo saludables son la norma.
Esto requiere que los empleadores adopten medidas preventivas, educativas y de evaluación, y que se respeten durante todo el año y que pongan énfasis en proteger las cuatro zonas ergonómicas fundamentales:
- Zona 1: evita la tensión en la espalda
- Zona 2: evita la tensión en las muñecas
- Zona 3: alivia la tensión del cuello
- Zona 4: reduce la inactividad
Puedes consultar aquí toda una batería de ejercicios saludables para realizar sentados propuestos y testados por Fellowes.
Esto también pasa por que todos nosotros consideremos y fomentemos nuestro propio bienestar en nuestros espacios de trabajo.
Pasos para que la ergonomía sea algo fundamental en la empresa
Desde Fellowes nos traen algunos pasos para que, en la cultura del lugar de trabajo, la ergonomía sea algo prioritario:
Planificar formación sobre ergonomía
Conocer cómo debe ser un lugar de trabajo saludable y cuáles son las prácticas de trabajo seguro es fundamental para conseguir un lugar de trabajo totalmente ergonómico.
Realizar evaluaciones del lugar de trabajo
El objetivo de una evaluación de riesgos del lugar de trabajo es asegurar que trabajamos de forma segura y cómoda allá donde estemos, en la oficina o en casa en el caso del teletrabajo o del trabajo híbrido.
Fomentar descansos para moverse
Es fundamental animarnos los unos a los otros a tomar descansos para movernos cada cierto tiempo. Las personas que trabajan en escritorios tienen más probabilidad de tener estilos de vida sedentarios, sentados unas diez horas diarias de media, lo que acarrea riesgos negativos para la salud, incluida la obesidad y la diabetes de tipo 2.
Apostar por una comunicación abierta
Promover los cambios pasa por estar en contacto con los empleados sobre los problemas ergonómicos y sus experiencias individuales. También supone preguntarles su opinión e ideas para conseguir mejoras que aporten ventajas y eviten que los problemas empeoren.




