En el día a día, ser amable y cuidar de uno mismo como un amigo, se revela como un pilar fundamental para cultivar el bienestar psicoemocional y la resiliencia personal. Atender nuestras necesidades, establecer límites y prioridades es clave, ya que esto permite recargar energías vitalmente.
Actualmente, hay estudios que han demostrado que practicar la amabilidad consigo mismo está directamente vinculado a niveles reducidos de estrés, mejor salud mental, y mayor capacidad de resiliencia. Ya que al adoptar este enfoque, se fortalece la capacidad de afrontar desafíos y superar adversidades, construyendo una base sólida para la resiliencia emocional.
Ser amable consigo mismo trasciende lo individual y se convierte en la base para cultivar relaciones positivas dentro del equipo.
Cuando se establecen relaciones intencionales basadas en la amabilidad, se fortalece la cohesión del equipo. Ya que esto contribuye a conexiones más sólidas y fomenta una comunicación positiva ayudando a crear un entorno laboral más saludable y productivo.
La práctica de la escucha activa y el reconocimiento sincero fortalecen la unidad del equipo
Así, la amabilidad hacia uno mismo se traduce en un impulso esencial para el éxito conjunto y el bienestar colectivo en el equipo.
Ampliando este concepto, es importante destacar que ser amable consigo mismo no solo impacta la esfera profesional, sino que se extiende a la esfera personal. La autocompasión y la aceptación personal no solo mejoran la relación con el trabajo, sino que también afectan positivamente la vida fuera de la oficina.
La autorreflexión y el autocuidado son componentes esenciales de la amabilidad hacia uno mismo. Tomarse el tiempo necesario para evaluar nuestras emociones, reconocer nuestros logros y aprender de los desafíos contribuye a un crecimiento personal continuo.
En un mundo laboral cada vez más demandante, estos aspectos no solo son valiosos, sino esenciales para mantener un equilibrio sostenible entre la vida laboral y personal.
Establecer límites también te hace amable contigo mismo
En la intersección de la amabilidad personal y la gestión del tiempo, encontramos una sinergia poderosa. Establecer límites y prioridades no solo es un acto de amor propio, sino también una estrategia efectiva para maximizar la eficiencia y la productividad. La capacidad de decir no cuando sea necesario y de reservar tiempo para actividades que nutren el bienestar contribuye directamente a un enfoque más equilibrado y saludable hacia el trabajo y la vida en general.
La amabilidad hacia uno mismo se erige como el pilar fundamental que fortalece el bienestar individual y colectivo en el entorno laboral. Ya que al integrar esta práctica con la gestión del tiempo, no solo mejoramos la calidad de vida, sino que también potenciamos la resiliencia y la productividad.
Recordemos que en la búsqueda del éxito, cultivar la bondad hacia nosotros mismos es la llave maestra que desbloquea un camino más equilibrado y pleno en el trabajo y en la vida.
La Empresa Saludable no solo apunta a la eficiencia operativa, sino que abraza una cultura donde la amabilidad y el autocuidado impulsan tanto el rendimiento como el bienestar de todos.
¡Avancemos con compasión y determinación hacia un futuro laboral más saludable, sostenible y satisfactorio!
Formadora&Coach Softskills y Bienestar Empresa
Mentora Liderazgo Consciente Univ. Chicago Booth
Instructora certificada Mindfulness y Kindfulness
Advisor World Happiness Foundation





