Según estudios de McKinsey, en España, el 66% de los trabajadores sufren estrés laboral al menos una vez por semana, y el 15% todos los días.
En el mismo sentido apunta un informe de la Universidad de Valencia, elaborado junto a UGT, en España, en el último año el 25% de los trabajadores padece un estrés laboral excesivo. Para hacer frente en el ámbito corporativo a esta situación, Ana Hernández ha creado la consultora QLS. A través de ella, colabora con compañías de diferentes sectores para revertir los altos niveles de estrés, que afectan tanto a equipos como a directivos en el día a día en los resultados de la empresa, así como en la retención del talento a través de programas corporativos de regulación de estés reduciendo este a través de la atención plena.
Su metodología dirigida a entornos corporativos y equipos de dirección se basa en los beneficios en el cuerpo y en la mente de la atención plena, mindfulness, aumentar la productividad, mejorando clima laboral, eficiencia y, sobre todo, el bienestar personal/Individual y colectivo. Y está respaldada por casi 20 años desempeñando altos cargos directivos en la división tecnológica del Grupo Santander (SGT), Directora de Operaciones Tecnológicas en Web Financial Group, entre otros, y, por sus más de 5 años de formación y experiencia enfocados a la neurociencia.
Conocemos más de los efectos del estrés y sus singularidades gracias a esta entrevista a Ana Hernández, CEO de QLS.
Mi Empresa es Saludable: ¿Por qué nos afecta el estrés de diferente manera a cada persona?
Ana Hernández, CEO de QLS: El impacto del estrés depende en gran medida de cómo una persona maneja las situaciones estresantes, y esto puede estar influenciado por su rasgo de personalidad. Personas con rasgos de personalidad caracterizados por ser competitivos, impacientes y propensos a la hostilidad, pueden experimentar un aumento en los niveles de estrés debido a su tendencia a establecer metas ambiciosas y a sentir presión por el tiempo.
Por el contrario, las personas con personalidad más tranquila, pacientes y menos propensas a la competitividad podrían enfrentar el estrés de manera diferente. Es un tipo de persona que gestiona la sensación de estrés de manera más efectiva debido a su naturaleza más tranquila y su capacidad para adaptarse a los cambios.
Mi Empresa es Saludable: ¿Es diferente en función del sexo o la edad?
Ana Hernández, CEO de QLS: Efectivamente, tanto la edad como el género son condicionantes en la manera en que una persona experimenta y gestiona el estrés, añadiendo así mismo la combinación con su rasgo de personalidad.
En función de la edad, las personas más “vividas” acumulan experiencias de vida más amplias y esto los ha llevado a desarrollar estrategias de afrontamiento más efectivas a lo largo del tiempo, lo que ayuda indudablemente a manejar el estrés de manera más eficaz. Pero del mismo modo, también es cierto que llega un momento en el que deben afrontar preocupaciones específicas relacionadas con el paso del tiempo en áreas como la salud, las finanzas o la ausencia de seres queridos, que sin duda hace aumentar su vulnerabilidad al estrés en ciertos aspectos.
Al otro lado, una persona que se encuentra en plena juventud, están más expuestos a presiones más relacionadas con el rendimiento académico o profesional, las relaciones sociales, la búsqueda del lugar que ocupa en la sociedad o en su entorno, y todo ello son causas estresoras que marcan su día a día a nivel mental y emocional.
Si entramos en el terreno más orientado a la relación entre estrés y género, nuevamente volvemos a identificar diferencias en la forma en que hombres y mujeres tienden a afrontar el estrés. Las investigaciones sugieren que las mujeres suelen ser más propensas a buscar apoyo social y hablar sobre sus problemas, lo que ayuda a reducir el impacto del estrés emocionalmente. Por otro lado, los hombres a menudo tienden a internalizar el estrés y llegando recurrir a comportamientos de evasión, como el trabajo excesivo o llevar a ciertos extremos algunos comportamientos sanos que luego pasan factura, a través de proyectos de carencia, como actividades físicas intensas o poco regulares en el tiempo, sumergirse en el trabajo para no pensar en otra cosa.

Ana Hernández, CEO y Fundadora de QLS
Mi Empresa es Saludable: España es uno de los mejores países para vivir y sin embargo el quinto con mayor estrés de la Unión Europeo, ¿en qué medida nuestra cultura nos lleva a gestionar mal esta emoción?
Ana Hernández, CEO de QLS: Bueno, yo me atrevería a decir que es precisamente nuestra cultura la que nos ayuda a mitigar y regular el estrés de una manera más saludable…posiblemente si no fuéramos como somos, los niveles de estrés estarían siendo mucho mayores de los que son. Y digo esto porque la mayor fuente de estrés de un español o de una persona que vive en España son básicamente aquellos que tienen su origen en la economía o aquellos factores socioeconómicos…tales como el desempleo, la inseguridad económica, el acceso a una vivienda…ya sea comprada o de alquiler, situación personal financiera, o estar al cargo de familiares que dependen de sus cuidadores, por lo general familia.
Todos estos factores, están dando de lleno en la generación de estrés, además del estrés llamado distrés, que es el tipo de estrés que mantenido en el tiempo, llega a ser totalmente nocivo tanto a nivel físico, mental o emocional.
Y en parte gracias a la cultura, al clima y a nuestra dieta mediterránea, se llega a mitigar en parte el estrés generado por esos factores mencionados anteriormente. Pero no debemos quedarnos ahí, es una suerte tener esas ayudas que mitigan el estrés, pero no lo es todo…está en la mano de cada persona, ser consciente de que hay que dar un paso más en aprender técnicas que apoyen esa regulación del estrés de manera específica.
Mi Empresa es Saludable: ¿En qué medida la tecnología influye en el estrés?
Ana Hernández, CEO de QLS: Como todo en la vida, dependiendo del uso que se le dé a ciertas prácticas pueden pasar de ser buenas a nocivas o ir en contra de uno. Tomarse un café al día para ayudarse a espabilar, no suele ser perjudicial para la salud….tomarse una cantidad desmesurada de café al día ya es otra cosa. Lo mismo sucede con la tecnología…que debería ser usada como una herramienta que nos ayude a hacernos la vida más fácil…pero si en vez de tener ese enfoque o esa orientación hacia ese servicio, tenemos que no somos capaces de controlar nuestra voluntad para saber cuándo debemos parar el uso de elementos digitales, ahí es cuando surge el mayor conflicto.
Cuando somos esclavos de la tecnología, sobre todo en el sentido de que mucha parte de nuestro día a día lo tenemos supeditado a su uso, cuando a veces no sería necesario, es ahí cuando empieza a haber pérdidas de tiempo que podríamos haber estado aprovechando para hacer otras cosas como, deporte, estar con nuestros amigos o familia, o simplemente salir a dar un paseo…estos tres escenarios que parecen muy básicos…son grandes ayudas para reducir considerablemente el estrés… pero si el tiempo que tenemos libre de nuestro trabajo, lo pasamos mirando a una pantalla, seguimos acumulando niveles de estrés y no ayudamos al organismo, cuerpo-mente, a filtrar toda la toxicidad inherente a niveles altos de estrés.
Mi Empresa es Saludable: Algunos expertos opinan que, en una medida controlada, el estrés también puede llegar a ser bueno para un profesional, ¿qué opinas al respecto?
Ana Hernández, CEO de QLS: El estrés está integrado en nuestro cuerpo porque es un elemento que ayuda en determinadas situaciones. Pero como decíamos en la pregunta anterior, como sucede con la tecnología, un uso inadecuado del estrés hace que este se convierta en algo totalmente nocivo y tóxico para la persona.
Efectos que suele producir el famoso estrés bueno o “eustrés” puede ser la motivación, el desarrollo personal, la mejora del rendimiento, la sensación de haber logrado salir airoso de ciertas situaciones.
El problema viene cuando esos niveles de estrés dejan de ser agudos, es decir, puntuales en el tiempo y se convierten en crónicos, no tienen fin y vamos enganchando situaciones estresantes de diferentes ámbitos en nuestra vida. Además ese estrés de la vida cotidiana, que está fuera de nuestro control, se le une el generado por la imaginación de nuestra mente, que tiende a presentarnos una serie de pensamientos y preocupaciones que no ayudan precisamente a que ese nivel de estrés se regule hasta el punto de hacerlo llegar a mínimos.
Para poder distinguir cuándo estamos en un estrés bueno o en un estrés malo…la primera herramienta es “el darse cuenta”, cómo está nuestro cuerpo, cómo es nuestro estado de ánimo, la calidad de nuestro sueño y descanso, si nuestro entorno social y/o familiar se está viendo resentido por mi forma de actuar, si noto que mi rendimiento ha disminuido o no es el que era antes, si estoy teniendo comportamientos evasivos como el exceso de trabajo o por el contrario la procrastinación…
Es decir, a la vista está que hay bastantes maneras de poder darse cuenta y ser consciente que nuestro estrés está en unos niveles que nos está afectando a todas las áreas de nuestra vida, porque suele ser transversal….suele afectar a nivel personal, familiar, social y laboral…independientemente del foco donde se haya generado, si ha sido un único foco o una acumulación de ellos
Mi Empresa es Saludable: ¿Qué medidas concretas se pueden poner en marcha en las empresas para mitigarlo?
Ana Hernández, CEO de QLS: Después de varios años de aplicación en empresa puedo concluir sin duda alguna que los programas que trabajen el entrenamiento de la atención plena, basados en mindfulness. No solo ayuda a regular el estrés de la vida cotidiana o el cansancio mental sino que aumenta los niveles de una concentración, lo que lleva a conseguir niveles de alta productividad, mejora la fluidez en la comunicación asertiva y aumenta la resiliencia emocional. En relación a los equipos, el clima laboral pasa de ser un entorno a veces centrado en la competitividad o en el hambre de promoción individual…a convertirse en equipos integrados e identificados con la misión de la empresa, el colaborador de la empresa pasa a sentirse parte de un todo que rema en la misma dirección para llevar a cabo el propósito general de la compañía.
Esto se traduce, de manera directa, no solo a la cuenta de resultados de la compañía en cuanto a producción sino en cuanto a rendimiento, dado que se observa una considerable reducción de bajas laborables por burnout y hay menores niveles de rotación de personas.
Así que cuando tengo delante a una empresa que me pregunta en qué va a notar que los programas funcionan, la respuesta es rápida…en productividad, satisfacción laboral y un talento consolidado con las bases de la misión de la empresa.




