La población en España es más activa y practica más deporte. Esta es una de las principales conclusiones del último estudio Encuesta de hábitos deportivos en España 2015 realizado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de España, cuyos resultados indican que más de la mitad (53,5%) de la población española mayor de 15 años ha practicado deporte durante el último año. En comparación con el estudio realizado por el mismo ente en el año 2010 supone un incremento de un 9,2%, es decir, más de 3,5 millones de habitantes se han incorporado a la práctica deportiva.
Entre los motivos por los cuales la población no hace deporte encontramos la falta de tiempo (43,8%) y la falta de interés (20%). En la población mayor de 55 años es determinante la salud (11,9%) como principal barrera de acceso. Atendiendo a estas problemáticas, desde la Escuela Universitaria de la Salud y el Deporte (EUSES) hemos iniciado un programa piloto que establece un vínculo entre la Universidad y los Centros de Atención Primaria (CAP) del municipio de Salt (Girona) para asistir y desarrollar programas de prescripción del ejercicio físico y actividad física a pacientes mayores de 50 años con factores de riesgo cardiovascular.
Disponer de una población sana y activa se traduce en una sociedad más productiva y eficiente. Todo lo contrario a la inactividad física como recoge la Organización Mundial de la Salud (OMS) que estima el coste social del sedentarismo y la obesidad en un 7% de los gastos de salud pública en la Unión Europea, cifra que va en aumento y preocupa a las instituciones. Asimismo, los múltiples estudios científicos realizados sobre materias de salud y actividad física concluyen que:
– Los sujetos físicamente activos tienen alrededor de un 50% menos de incidencia en enfermedades coronarias que los sedentarios.
– La inactividad física precede el inicio de una enfermedad.
– La actividad física en el entorno laboral incrementa la productividad y disminuye el absentismo laboral.
Por todo ello, desplazarse en bicicleta al trabajo, evitar los ascensores y ayudas arquitectónicas que facilitan el desplazamiento pasivo, dedicar más tiempo al ejercicio físico y disminuir el ocio pasivo son muchas de las medidas que podemos implementar. Pero todavía queda mucho trabajo por hacer en las primeras etapas de socialización del individuo empezando en los hogares y las escuelas utilizando una de las herramientas más potentes en una sociedad, la educación.
Adrián Martín
Director del Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte
EUSES Centro adscrito a la Universidad de Girona




