Cuidar el bienestar físico, mental y emocional de los empleados ya no es un extra: es parte del día a día de las organizaciones que quieren crecer de manera sostenible.
La Generación Z está cambiando las reglas del juego en el mercado laboral. Ya no basta con ofrecer horarios flexibles o la posibilidad de trabajar en remoto: buscan un entorno donde se sientan escuchados, respetados y con espacio para crecer
La gran dimisión esta causando que sectores como la hostelería, el transporte o la sanidad cada vez estén más cortos de efectivos humanos. Todo ello a causa de lo exhaustos que se encuentran mentalmente, casi al borde del colapso.
Si se quiere llegar a conectar con las personas más allá del simple intercambio verbal, lo primero es aprender a escuchar conscientemente. Dar un paso atrás para poder escuchar sin estar condicionado por las emociones y sin llegar a crear ningún juicio sobre esa persona.
Cuando los empleados se van de vacaciones y continuan trabajando a través de una aparato electrónico no descansan. La necesidad de descansar y desconectar durante este periodo es imprescindible para el bienestar de los empleados.